22 de febrero 2005 - 00:00

Kirchner: "No tenemos nada que ver con SW"

Justificó Néstor Kirchner ayer la relación entre el Estado y Southern Winds en la necesidad de salvar 800 puestos de trabajo de las desaparecidas aerolíneas LAPA y Dinar. Sólo para eso se le pagó un subsidio a SW, dijo el Presidente. Pero negó cualquier otra relación entre el Estado y la empresa ahora investigada. Faltó explicar cómo se manejó el subsidio y cuántos empleados salvados del despido están hoy trabajando.

Néstor Kirchner dio ayer uno de sus discursos más vehementes de los últimos meses para intentar despegar a su administración de la subsidiada Southern Winds, y de paso cargó sobre Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Ricardo Lopéz Murphy.
Néstor Kirchner dio ayer uno de sus discursos más vehementes de los últimos meses para intentar despegar a su administración de la subsidiada Southern Winds, y de paso cargó sobre Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Ricardo Lopéz Murphy.
Destemplado ante la crisis por el tráfico de drogas en Ezeiza, Néstor Kirchner avanzó ayer en zona desconocida con dos novedades de discurso: primero, es cuestionable lo que expresó sobre las relaciones entre su administración y la empresa Southern Winds; segundo, buscó una confrontación de superficie con sus adversarios. El tono y el contenido de su pieza, la más enfática de los últimos meses, reflejaron impacto que este affaire ha producido en su administración. Habló en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno frente a un grupo de ocupantes de villas a quienes el gobierno anunció construcción de viviendas.

Sobre las relaciones del gobierno con Southern Winds, el Presidente dijo: «No nos vengan a confundir. El Estado no tiene nada que ver con la empresa Southern Winds. Southern Winds es una empresa absolutamente privada que hizo un contrato de asociación con una empresa del Estado, LAFSA, que fue creada para que 800 argentinos no se queden sin trabajo, porque estaban en la calle». «Nosotros lo único que hicimos -relató el Presidente- fue ese tipo de asociación y pusimos para eso un subsidio del Estado. Nosotros no tenemos nada que ver con Southern Winds. Si los de Southern Winds son culpables de algo que la Justicia los castigue con toda la fuerza como corresponde», añadió.

• Convenio

El mismo firmó en setiembre 2003 un convenio sin previa licitación o concurso de propuestas con SW.

Según una denuncia que ayer se presentó a la Oficina Anticorrupción, de los 1.200 empleados de LAPA y Dinar, la estatal LAFSA -que debió ser privatizadaa los seis meses de su creación, según los anuncios de la época- sólo incorporaría a 350. Habría contratado, según la denuncia que firma el diputado nacional Federico Pinedo, a 500 empleados que no pertenecían a esas empresas, mientras que SW producía suspensiones de personal propio para tomar los subsidiados por el Estado, por conveniencia para financiarse.

Sobre la trama de responsa bilidades prometió el Presidente: «Vamos a destapar todas las ollas que sean necesarias. Queremos que haya Justicia -exclamó-, que definitivamente nuestros aeropuertos, bajo ningún aspecto, tengan la posibilidad de viabilizar el paso de la droga como vergonzosamente pasó. Y que debe haber pasado desde antes».

En ese ademán exculpatorio de su administración, el Presidente cargó sin mucho tino contra Ricardo López Murphy, al señalar que «cuando escucho a algunos ex funcionarios que inclusive fueron ministros de Defensa me pregunto qué hicieron durante todo ese tiempo.Y hoy quieren ser candidatos a presidente o senadores y demás. ¿Qué es lo que hicieron? ¿Qué hicieron en el año 2000, en el 2001?».

Este grave problema surge por la tendencia estatista y el uso fácil del subsidio con fondos públicos. Nada de eso hubiera ocurrido con López Murphy.

Ningún gobierno anterior al actual dio tanto que ver a un simple secretario de Transporte como
Ricardo Jaime a nivel de permitirle armar una «troika» cordobesa uniendo gobierno y empresa.

«La
Policía Aeronáutica Nacional tenía que controlar el Aeropuerto. Se suponía que ante hechos de estas circunstancias avisaría al Presidente o el ministro de Defensa, pero cuando se encuentran que tomamos las determinaciones que hay que tomar, quieren caer en la anécdota

Tiene razón el Presidente: la PAN debió avisarle pero menospreciar a las Fuerzas Armadas salió de este gobierno. ¿Qué pueden denunciar y tener efecto después que un general fue obligado a subirse a un banquito a bajar un cuadro? ¿Ignora el Presidente que su funcionario Ricardo Jaime hizo relevar en el año 2003 a un brigadier
--Heriberto Rozzi-por una demora por razones de servicio que dispuso Rozzi en un avión donde viajaba la esposa de Jaime? En este clima ¿qué pudo denunciar la Aeronáutica de la orden superior en Ezeiza de «hacer la vista gorda» con la empresa Southern Winds asociada y amparada por el gobierno nacional?

No mencionó Kirchner a los otros organismos del Estado y fuerzas de seguridad que estaban al tanto del caso desde setiembre pasado y que tampoco -presuntamente- no le avisaron a él ni a
José Pampuro. «Me causa estupor cuando escucho a personajes que fueron caras que participaron de la venta de la Argentina de la década anterior y dicen que esto pasa porque falta presencia del Estado, cuando ellos eran los que estaban golpeando los despachos oficiales de aquel tiempo haciendo todos los negocios posibles para destruir al Estado», arremetió.

Sobre el final del discurso defendió los indicadores de la economía y el final del canje de deuda (ver nota en pág. 3) y aprovechó el tema para criticar a
Carlos Menem y a Adolfo Rodríguez Saá, que no sólo le hacen oposición política sino que intentan disputarle el control partidario que ejerce junto a Eduardo Duhalde en el PJ.

«Está avanzando el canje -sancionó- día tras día, paso a paso. Les digo que quedan cuatro días, que se presenten, porque no hay otra oferta. Esto se los digo con todo cariño. Me duele, pero nosotros tenemos que venir -fíjense ustedes-a remediar el endeudamiento que generaron otros y el default que hizo otro. Ahora están juntos, los que endeudaron y los que causaron el default. Es la Argentina al revés», remató.

Regodeándose en la expresión, que levantó aplausos entre los funcionarios y vecinos llevados al Salón Blanco, se dirigió a las cámaras de TV: «Pero
esto amigos, y amigos televidentes, es muy bueno que lo vean, fíjense: ahora están juntos uno de los sectores que endeudaron a la Argentina - no lo vamos a nombrar-y aquel que declaró el default, y ambos levantan las políticas del '90. Esta es la hipocresía que vive la sociedad argentina».

El final lo hizo con una frase hermética cuya interpretación queda para analistas: «Y bueno, las puertas se abren generalmente con la manija. Si la manija está cerrada una patadita no le hace mal».

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