Néstor Kirchner le anunció ayer a un grupo de senadores del PJ que convocará a sesionar al Congreso en verano. Quiere que se voten a fin de enero leyes que pidió y el propio peronismo le retaceó. Entrarían en ese paquete los polémicos superpoderes para la AFIP, la ley de donante presunto, la reforma a la tasa sobre gasoil que beneficiará al sindicato de camioneros y la baja en garrafas.
Néstor Kirchner le comunicó ayer a un grupo de senadores que está dispuesto a convocar al Congreso a sesiones extraordinarias para terminar de sancionar un paquete de leyes que algunos legisladores le retacearon en las últimas dos semanas. No hay decreto de convocatoria a esas sesiones todavía -Kirchner lo firmará en enero-, pero ya se discutieron los temas que el gobierno quiere aprobar con urgencia. Junto con Alberto Fernández, el Presidente les explicó ayer al mediodía a Miguel Pichetto, Jorge Capitanich y Marcelo Guinle que leyes como la modificación al régimen de las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo -proyecto por el que presiona la CGT-, la norma que declara a todo argentino «donante presunto» -resistida por la mitad del Congreso-, y la desfederalización del delito de tráfico de drogas en pequeña escala -muy pedida por Felipe Solá- están a la cabeza de las prioridades del Ejecutivo, como para justificar que se sesione en verano. La pretensión es que las reuniones de diputados y senadores comiencen en la última semana de enero, cuando Kirchner ya haya vuelto de sus vacaciones en Santa Cruz. Pero con seguridad el plazo se postergará hasta febrero.
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Ginés González García viene reclamando desde hace varios meses que se sancione una ley que, al contrario de lo que ocurre actualmente, considera a todos los ciudadanos como «donantes» de órganos, salvo que la persona aclare expresamente su oposición. La cuestión es complicada, porque existen diputados en todos los bloques que no aceptan esa opción, por lo que se dio libertad de acción a la hora de votar. Felipe Solá perdió tanto o más que Kirchner en su relación con la bancada PJ por la negativa a sancionarle su proyecto de desfederalización del delito de narcotráfico en casos menores. En una clara venganza, en complicidad con otras bancadas, el peronismo bonaerense consiguió frenarle su proyecto de desfederalización del delito de consumo y tráfico menor de drogas. Solá optó por no visitar más el Congreso para acelerar su sanción.
Sin embargo, aunque esos temas estén a la cabeza de la lista, hay otros proyectos retenidos en el Congreso que son aún más estratégicos para la administración Kirchner. Son los casos en que hubo más reticencias para terminar el debate-y, finalmente, quedaron a mitad de su sanción. Fueron demoras o rechazos generados por celos políticos, internas o roces imposibles de acordar entre poderes o bloques. Y no faltó el ingrediente de venganza del PJ que, utilizando la máscara de la oposición, le facturó al gobierno el sufrimiento de un año de haber vivido bajo el imperio de la obediencia debida a la hora de votar leyes.
• Antievasión
Presas de esa batalla quedaron pendientes leyes como parte del paquete antievasión II. Dentro de ese paquete está un arma clave para el gobierno que el Congreso se niega a votar y ahora podría debatir a fin de enero: los superpoderes a la AFIP. Fueron rechazados en comisión por considerarlos excesivos al permitir al organismo recaudador una serie de nuevas presunciones que harían sospechar evasión previsional por el mero hecho de que una empresa incremente el consumo eléctrico, compre más materia prima o mejore sus beneficios. Todos los bloques, incluido el peronista, se negaron a tratar el tema en el recinto en el último día de sesiones.
• Tampoco se convirtió en ley el proyecto que modifica la tasa especial que se aplica sobre el gasoil para financiar mejoras, perfeccionamiento técnico -todo beneficio para Hugo Moyano-y subsidiar mejoras salariales en el transporte de cargas y pasajeros. Ese proyecto del gobierno fue modificado para que no haya una asignación específica que quede fuera de control y dejado para último momento.
• Y en los temas para tratar en vacaciones estará el marco regulatorio para el gas licuado de petróleo, la ley para bajar el precio a las garrafas, reduciendo el IVA a la mitad y fijando el Estado un precio de referencia.
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