23 de septiembre 2008 - 00:00

Kirchner reserva cuarta silla para el PJ díscolo

Daniel Scioli visitó ayer escuelas rurales en Las Flores, distrito del que provieneDaniel «Chicho» Basile, quien se postula, todavía en supuestos, comorival de Alberto Balestrini en la interna del PJ bonaerense.
Daniel Scioli visitó ayer escuelas rurales en Las Flores, distrito del que proviene Daniel «Chicho» Basile, quien se postula, todavía en supuestos, como rival de Alberto Balestrini en la interna del PJ bonaerense.
El operativo «recaptura» que Néstor Kirchner despliega a nivel nacional tiene su correlato, menos estruendoso, en Buenos Aires. El ex presidente mandó a reservar un lugar en las boletas de consejeros provinciales para «pagarle» a los peronistas díscolos.

No se un método mecánico ni generalizado pero, como regla, servirá para contener a sectores del PJ que tomaron distancia de la Casa Rosada y que el patagónico quiere evitar que terminen, en 2009, como laderos de Eduardo Duhalde y Francisco de Narváez.

En concreto, Kirchner envió señales de que el cuarto casillero de las listas de consejeros -son cuatro por sección- se dejen para, llegado el caso, incorporar a referentes rebeldes o, en otra definición, del «viejo peronismo».

Con esa consigna, sus armadores en Buenos Aires, Alberto Balestrini, Florencio Randazzo y Hugo Curto, bosquejan papeletas que luego, como se volvió un clásico desde 2005 a la fecha, serán luego revisadas, corregidas y reformadas por Kirchner.

Tiene, como indicación, un doble objetivo: prometer un cielo protector a sectores disidentes pero, además, advertirle a los propios que la última palabra (o la última lapicera) la tendrá el ex presidente. Es decir: intentará retener el mando en Olivos.

La novedad inquietó todavía más a los caciques zonales que proyectan sus acuerdos territoriales. Un caso: en La Plata, Alberto Pérez compartirá lista con Juan Amondaráin, un Bruera -el hermano Gabriel o el tío Luis Lugones- y el casillero final quedaría para un alakista.

Todo es posible. En la Tercera, incluso, se menciona que la cuarta butaca sería un llamador para contener al duhaldismo residual. Eso, mientras el kirchnerismo se entretiene con su propia guerra de guerrillas: pujan José «Pepe» Pampuro, Juan José Mussi y Baldomero «Cacho» Alvarez.

  • Más plazo

    Ayer, en simultánea, se extendió hasta el viernes a las 17 el plazo para anotar nuevos afiliados. Tal como lo anticipó este diario, habrá unos días más para que los punteros puedan acercar las fichas para ampliar el padrón bonaerense.

    Los operadores tienen un problema: para que las fichas estén «limpias» se agregó como requisito que cada una vaya acompañada por una copia del DNI de afiliado para evitar dibujos e inscripciones compulsivas de ignotos que no saben la primera estrofa de «la marchita».

    Eso tuvo una consecuencia: muchos afiliados, se niegan a dar la copia del DNI por temor a que se use para otros fines, por ejemplo, tramitar planes sociales. Temores antiguos que vuelven a escena.

    En ese ruido, asoman indicios:  

  • Daniel Scioli, que ayer paseó por Las Flores, distrito del que proviene Daniel «Chicho» Basile, el único que amaga con presentar una boleta rival a la que encabezará Alberto Balestrini, tiene pretensiones cautas -pero pretensiones al fin- para el rol que el sciolismo tendrá en el partido. No sólo porque sueña con incorporar cuatro consejeros sino porque se ilusiona, además, con tener un cargo de peso en el diseño final. A Pérez, por la Octava, y Martín Ferré por la Séptima, lo anotan a Roberto Ravale por la Tercera y a Guido Lorenzino por la Primera. Son pedidos de máxima que, luego, tendrán otra avanzada cuando Pérez, en acuerdo con los demás consejeros de La Plata y aliados eventuales, pretenda para sí la secretaría general del partido.

  • Otro de los armadores que tiene un lugar puesto es Florencio Randazzo, que encabezará la Cuarta Sección, escoltado por Emilio Monzó o por Julián Domínguez. Exposición de fuerzas del ministro del Interior que, además, es quien actuó como lazarillo de los intendentes que fueron en las últimas semanas a la quinta de Olivos. Randazzo, se afirma, también incidirá en el dibujo de las listas de todas las secciones. Todo, claro, con el guiño cómplice de Kirchner o, al menos, en nombre del ex presidente.

  • Otros dos ministros andan en danza: Aníbal Fernández, por la Tercera, y Sergio Massa, por la Primera. Al quilmeño, por bondad, los demás caciquejos del conurbano sur no piensan darle espacio. A Massa, como jefe de Gabinete, se lo valora más, pero tampoco tiene garantizado que, sin la intervención divina de Kirchner, consiga un sitio en la boleta. Por eso, Massa dice que no le importa ese lugar. Y parece, al decirlo, que no simula. Lo mismo que cuando se lo menciona como candidato en 2009: Massa jura que no pero, sus detractores le recuerdan que todavía no renunció a la intendencia de Tigre.
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