La Argentina respaldará hoy por la tarde a Ecuador, durante una sesión extraordinaria, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington. Así se lo adelantó ayer el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, al presidente del organismo, el chileno José Miguel Insulza, que hoy abrirá la sesión para discutir el conflicto entre Venezuela y Ecuador y Colombia, por la muerte del número dos de las FARC, Raúl Reyes.
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Ayer, Cristina de Kirchner habló sobre esta posición con otros dos presidentes de países latinoamericanos que también hoy presentarán la misma actitud: el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la chilena Michelle Bachelet. Hubo otra comunicación telefónica más. Por la tarde la presidente habló con el colombiano Alvaro Uribe para adelantarle la tesis argentina que hoy se explicará en la OEA, y aclararle además que el viaje de mañana a Venezuela no implica un apoyo implícito a Hugo Chávez en el conflicto, sino un compromiso asumido desde hace meses.
La posición que expondrá el representante permanente de la Argentina ante la OEA, Rodolfo Gil, según las instrucciones que ayer recibió de Buenos Aires, es que se ratifique el principio de inviolabilidad territorial y de «cualquier forma de violación de la soberanía territorial a un Estado miembro», según definió ayer Taiana. «El respeto de la soberanía territorial es un principio inviolable en el derecho internacional y nada ni nadie puede justificar su violación», dijo el ministro desde Ginebra, donde participó ayer de la sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Los 34 representantes en el Consejo Permanente de la OEA se reunirán hoy, ante el llamado de Insulza que declaró «la gravedad de la situación que involucra a Colombia y Ecuador, y expresó su deseo de que ésta sea resuelta en la región en el marco del respeto a los principios que rigen la convivencia entre las naciones americanas».
Visita confirmada
Ayer también quedó confirmada desde la Cancillería la visita de Cristina de Kirchner a Caracas, donde llegará mañana a la noche para una cumbre bilateral con Hugo Chávez el jueves, siempre que desde Caracas se respeten ciertas condiciones. La intención de la Presidente es la de hacer declaraciones diplomáticas en la misma línea que hoy hablará el embajador Gil ante la OEA en Washington: hacer un llamado a la paz, pedir que los organismos internacionales regionales se encarguen de las negociaciones (la OEA y el Grupo de Rio) y no profundizar mucho más sobre la cuestión. Sucede que lo último que se espera desde el gobierno local es que otra vez la relación entre la Argentina y Venezuela termine en medio de polémicas sobre la conveniencia o no de acercarse al bolivariano.
La intención del vuelo de mañana era originalmente firmar en la capital venezolana acuerdos de intercambio comercial por unos u$s 500 millones (la Argentina venderá carne de res y lácteos, y Chávez enviará más fueloil), con la intención de cambiar el eje de la relación, manchada por la valija de Guido Antonini Wilson y sus compañeros. La idea incluso fue sumar una fecha más a la gira, haciendo que Cristina de Kirchner esté presente el viernes en la cumbre del Grupo de Rio en Santo Domingo, para que el viaje no sea una simple salida de la Argentina para visitar el polémico bolivariano.
La aparición del conflicto entre Venezuela y Ecuador con Colombia cayó como un balde de agua fría en la Casa de Gobierno. De hecho, las únicas fotos que Chávez tendrá esta beligerante semana en el Palacio de Miraflores serán mañana al mediodía con el ecuatoriano Rafael Correa (cumbre a la que podría sumarse el nicaragüense Daniel Ortega) y el jueves con Cristina de Kirchner. Por esto se ensayaban ayer diferentes formas de hacer declaraciones en Caracas, con el menor contenido explosivo desde las dos partes, para concentrar el viaje de la Presidente en cuestiones comerciales y energéticos. En principio sólo había una cuestión problemática para tratar: la forma de acelerar la aprobación definitiva del ingreso de Venezuela al Mercosur para la próxima cumbre de presidentes del bloque que tiene que organizar la Argentina.
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