21 de septiembre 2005 - 00:00

La campaña llegó al juicio por piqueteros

El ministro delInterior, AníbalFernández,luego dedeclarar en eljuicio oral quese sigue enlos Tribunalesde Lomas deZamora pormuerte de lospiqueterosDarío Santillány MáximilianoKosteki.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, luego de declarar en el juicio oral que se sigue en los Tribunales de Lomas de Zamora por muerte de los piqueteros Darío Santillán y Máximiliano Kosteki.
Demoró, pero finalmente el ministro del Interior, Aníbal Fernández, se presentó a declarar en el juicio oral por las muertes de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.

Los dichos de Fernández despertaron interés en los abogados de las víctimas, que buscan encontrar en esa declaración la responsabilidad del Estado en la muerte de los jóvenes. Sin embargo, el actual ministro defendió la «política de diálogo» ante el conflicto social encarada por el duhaldismo en el momento de la llamada Masacre de Avellaneda y la comparó con la del actual presidente Néstor Kirchner.

Fernández
sólo hizo una breve incursión en la pelea política preelectoral cuando aseguró que en aquel gobierno de Duhalde había funcionarios que tenían una postura «confrontativa y desafiante» hacia los piqueteros. Puntualmente señaló al ex ministro de Trabajo y ex jefe de Gabinete Alfredo Atanasof.

Dijo que mientras él siempre se inclinó «hacia el diálogo» para controlar la protesta social, «Atanasof tenía otra posición, confrontativa, desafiante, decía que no tenían que pasar y yo no creí nunca en eso, porque me siento un político de raza y estas cosas se pueden resolver hablando».

«Esto nos valió muchas críticas durante mucho tiempo y el presidente (Néstor) Kirchner sabe que es así y pagó el costo necesario durante tiempo para evitar que haya sangre, muertos y heridos»,
explicó.

• Subsidio

Fernández recordó que en los días previos a la tragedia Darío Santillán y un cura barrial le presentaron un proyecto para subsidiar la construcción de tres hornos en barrios carenciados del conurbano.

«Mientras tramitaba el subsidio con el gobernador, que era de 1.200 pesos, le adelanté a Darío Santillán 400 pesos de mi propio bolsillo que yo creí perdidos, pero cuando cobró el subsidio me los devolvió. Siempre se lamenta una muerte, pero yo lamenté en especial la muerte de ese chico porque tenía verdadera vocación de ayuda social»,
relató.

El actual ministro, quien en el momento de los asesinatos de Kosteki y Santillán era secretario general de la Presidencia,aseguró que desde que asumió Duhalde al frente del Ejecutivo él mismo se encargó de «dialogar con distintos referentes piqueteros» para «resolver la alta conflictividad social que se vivía en la Argentina».

Durante su declaración afirmó que del 14 al 25 de junio de 2002 estuvo fuera del país y que volvió el 26, dos horas después de que se produjeran las muertes en las inmediaciones del Puente Pueyrredón.

«No sé qué pasó, eso lo tiene que resolver la Justicia. No hago calificación de lo ocurrido porque en sí las dos muertes son aberrantes, ahora cómo fueron originadas va a salir de las conclusiones del juicio»,
agregó.

Por otra parte, explicó que antes de ese hecho el gobierno recibió un casete en el que grupos piqueteros hablaban sobre la necesidad de entablar una
«lucha armada», aunque le restó trascendencia a esa circunstancia.

Además de
Fernández, quien llegó y se retiró en helicóptero del edificio ubicado en Banfield, también declaró como testigo el ex procurador general de la Nación Nicolás Becerra.

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