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Monseñor Luis Villalba.
Para el arzobispo de Tucumán, se necesita en el país "un liderazgo con capacidad de promover el desarrollo integral de la persona y de la sociedad".
"El verdadero liderazgo supera la omnipotencia del poder y no se conforma por la mera gestión de las urgencias. Todo líder para ser un verdadero dirigente tiene que ser un testigo. Alguien que con su testimonio personal sea expresión de coherencia y ejemplaridad", remarcó.
Para Villalba, "el dirigente merecedor de respeto de sus adversarios escucha, genera confianza, dialoga, busca consensos y sabe construir defendiendo su posición con argumentos nobles".
"Extrañamos al dirigente que sin mentir y con lealtad sus convicciones antepone el bien común a sus ambiciones personales de poder", señaló.
Para el purpurado, "el dirigente auténtico sabe y tiene presente que el poder es servicio".
En cuanto al proyecto de ley de matrimonio homosexual, se quejó de que la iniciativa "pretende orientar la cultura del pueblo".
"El pueblo tucumano perteneciente a diferentres credos religiosos por abrumadora mayoría expreso estar en desacuerdo con este proyecto de ley. Es naturalmente distinta la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio", sostuvo.
Evaluó que "a realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto del matrimonio".
Para Villalba, la unión de heterosexuales "no es una unión cualquiera entre personas, tiene caractrísticas propias e irrenunciables".



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