9 de julio 2010 - 12:16

La Iglesia pidió pasar de un "modelo de conflicto a uno de convivencia"

Monseñor Luis Villalba.
Monseñor Luis Villalba.
El arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, lanzó duras críticas a "la dirigencia" del país, exigió pasar de un "modelo de conflicto a un modelo de convivencia" y condenó una vez más el proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

"No se puede utilizar medios inmorales, necesitamos líderes que participen en la reorientación y consiguiente rehabilitación ética de la política. Debemos pasar de un modelo de conflicto a un modelo de convivencia armoniosa respetando las diferencias", enfatizó Villalba.

Durante el Tedéum realizado en San Miguel de Tucumán, en el marco de los festejos por el 9 de Julio, el prelado afirmó que hay en el país "hombres y mujeres, niños y ancianos que se encuentran en situación límite", lo que es un "fuerte clamor para nuestras conciencias".

Señaló que el país vive "un momento muy especial que no se podrá superar sin grandes sacrificios", lo que implica "un desafío gigantesco de honestidad, inteligencia, creatividad y eficacia".

Para Villalba, el país vive "una crisis de la dirigencia" y agregó: "quienes tenemos mayores cargas somos más responsables de lo que está sucediendo".

"Es necesario que realicemos un serio examen sobre los deberes sociales que tiene cada uno de nosotros y de modo particular los dirigentes de la sociedad", enfatizó.

Para el arzobispo de Tucumán, se necesita en el país "un liderazgo con capacidad de promover el desarrollo integral de la persona y de la sociedad".

"El verdadero liderazgo supera la omnipotencia del poder y no se conforma por la mera gestión de las urgencias. Todo líder para ser un verdadero dirigente tiene que ser un testigo. Alguien que con su testimonio personal sea expresión de coherencia y ejemplaridad", remarcó.

Para Villalba, "el dirigente merecedor de respeto de sus adversarios escucha, genera confianza, dialoga, busca consensos y sabe construir defendiendo su posición con argumentos nobles".

"Extrañamos al dirigente que sin mentir y con lealtad sus convicciones antepone el bien común a sus ambiciones personales de poder", señaló.

Para el purpurado, "el dirigente auténtico sabe y tiene presente que el poder es servicio".

En cuanto al proyecto de ley de matrimonio homosexual, se quejó de que la iniciativa "pretende orientar la cultura del pueblo".

"El pueblo tucumano perteneciente a diferentres credos religiosos por abrumadora mayoría expreso estar en desacuerdo con este proyecto de ley. Es naturalmente distinta la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio", sostuvo.

Evaluó que "a realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto del matrimonio".

Para Villalba, la unión de heterosexuales "no es una unión cualquiera entre personas, tiene caractrísticas propias e irrenunciables".

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