Leopoldo Moreau, acompañado por Federico Storani y Juan Manuel Casella, reiteró ayer que ganó la interna radical del domingo, mientras Ricardo Alfonsín, flanqueado por Melchor Posse y Enrique García, afirmó anoche que «nadie cuenta con datos» que definan quién ganó la pulseada, algo que pudo comprobar este diario. «Nuestros números dan paridad y sostenemos que hemos ganado por 3.000/4.000 votos», sostuvo enfático el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín. Puso como ejemplo que la noche del domingo los resultados que anunciaba el oficialismo de Moreau-Storani-Casella eran de 61 por ciento a 39, «y hoy (por ayer) dicen que es por 54 a 46; yo digo que en una semana estamos ganando».
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Aunque seguirán discutiendo, lo cierto es que el trío Moreau-Storani-Casella, críticos de la gestión de Fernando de la Rúa, cuyo oficialismo integran, aparecen controlando los resortes internos de la UCR y siguen pujando para instalar en la idea que han ganado ampliamente. Porcentaje más o menos, Posse señaló anoche con cierta razón que «nos consideramos cincuenta por ciento del partido». Por eso se quejan de que no se los haya invitado conformar una comisión de ambos sectores para el manejo del escrutinio.
El escrutinio se arrastraba ayer penosamente, generando más dudas sobre el resultado. Anochecía cuando el vicepresidente de la Junta Electoral, controlada por el oficialismo de Moreau-Storani-Casella, Samuel Gir Flood, admitía que no se tenían números definitivos porque hay todavía distritos del interior de la provincia que no hicieron llegar los resultados. Por eso podían observarse hechos equívocos, como que la Quinta Sección electoral, que en la madrugada de ayer estaba siendo ganada por Posse-Alfonsín (h)-García, anoche la estaban perdiendo, sin que nadie atinara a informar concretamente sobre la base de qué números se basaba ese aserto.
Sin embargo, este trío admitía en la intimidad que, sobre 282.000 votos emitidos, el resultado en favor de Moreau-Storani-Casella era de 148.000 a 134.000 votos. Es decir apenas 14.000 votos de diferencia, lo que para los radicales significó una pelea a «cara de perro», como la graficó uno de ellos.
Para el «Marciano» Moreau, en diálogo con este diario, «lo nuestro fue una hazaña». Según el actual senador y virtual diputado -encabezará la lista de la Alianza UCR-Frepaso-, su euforia está fundada en que «enfrentamos a De Santibañes, los grupos concentrados de la economía, el grupo sushi, a Rafael Pascual y a los dos intendentes más importantes que tiene el Gran Buenos Aires, y así y todo, volvimos a ganar», pareció desahogarse.
Para Ricardo Jorge, hombre de absoluta confianza del «Cholo» Posse, el resultado obtenido, aun perdiendo, demuestra que «este partido (por la UCR) no tiene dueño». Y que Posse apareció haciendo la mayor diferencia en su distrito, San Isidro.
El resultado, en el caso de los nominados de ambas listas para diputados nacionales, significa que deberán intercalarse en proporción de dos y uno. Para después resignarse a la batidora, cuando llegue el momento de conciliar posiciones con el partido asociado electoralmente, el Frepaso, además de observa escrupulosamente el cupo femenino. A propósito del intercalamiento de gente del Frepaso, anoche Moreau, secundado por «Fredi» Storani, afirmó que «no será de uno y uno; vamos a conversarlo primero».
El otro hecho verificable, con los datos de la interna que se pudieron conseguir, es que muchos de los candidatos no recibieron el respaldo de los distritos de donde provienen. Uno de los casos es el de Moreau que, aunque aseguran que no vive, tiene registrado su domicilio en San Isidro. Encabezará la lista después de haber obtenido 2.200 votos, mientras que Posse, que también es de San Isidro y quedó tercero en la lista, sacó 15.200 votos. Paradojas de las internas de los partidos. No es el único caso. Stolbizer fue derrotada en Morón (1.500 a 3.200 votos); mientras que en La Plata Fredi Storani ganó arañando por 5.900 a 4.200 sufragios; y Casella en Avellaneda transpiró y ganó por 4.900 a 3.600. Lo mismo que Pascual Cappelleri en Lomas de Zamora -llevó también el segundo lugar de la lista de diputados provinciales con Marcelo Díaz-y apenas ganó por 4.450 a 2.700 votos. En este lote de sobrevivientes de opositores a Fernando de la Rúa se destaca César Martucci, electo vicepresidente del comité de la provincia, que ganó ampliamente en su distrito, Quilmes, por 12.000 a 4.000 votos. Un distrito, éste, donde tanto Martucci como el intendente, Fernando Geronés, militan en la Corriente de Opinión Nacional (CON) que lidera Storani. Por último, el trío Moreau-Storani-Casella perdió en La Matanza, donde José de Miguel los derrotó por 6.405 a 3.352 votos.
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