1 de abril 2005 - 00:00

La "última cena" de López Murphy con Recrear

«Esta es la última cena de Recrear », susurró, casi con melancolía, Ricardo López Murphy, y los comensales que, como aporte a la campaña, pagaron $ 200 el plato, se hundieron en un silencio opaco. Un segundo después el economista redondeó: «La próxima será del frente electoral».

Con 12 kilos menos -quemados en horas de bicicleta y natación-, la voz un tono por debajo del alarido de tribuna, López Murphy lanzó la más frontal oferta a Mauricio Macri para zurcir heridas mutuas y sellar una alianza que se plante como alternativa al gobierno. Sobre el estático Eladia Isabel, en Costanera Norte, la noche del miércoles, mostró su histrionismo
moderado ante 700 militantes que lo vieron navegar de
Nelson Mandela a Juan Domingo Perón, colectando savia para abonar la urgencia de un frente político.

Ni una sola vez, en toda la noche, López Murphy mencionó a Macri. Pero todo apuntaba al presidente de Boca. El economista llamó a construir un «frente electoral» como «alternativa» a la « coalición gobernante», figura con que une a Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde.

Pero, aclaró, «no es oportunismo», sino una «necesidad vital» para darle «otra opción al país». Fue el pie para sumergirse en el fango: «Debe ser un frente de ideas, no de negociación y reparto de cargos electorales». A Macri seguro le ardió la nuca.

Como cuando, sin avisarle, Macri repartió la foto de su pacto con Jorge Sobisch, con quien López Murphy arrastra una malquerencia. Desde entonces, el enlace entre el líder de CPC y el economista está baldío.

De todos modos, está previstoque la semana próxima lo reactiven sus operadores.

-¿Va a avanzar en las charlas con Macri?, le preguntó este cronista a López Murphy.

-Sí, está complicado, pero vamos a seguir intentando.


-¿Y con Sobisch? -Mmmm... eso es muy, pero muy difícil, dijo con cara de que su límite es el río Limay.

Luego, sin hacer referencia a nombres propios, admitió que la pulseada por los cargos y los espacios que ocupará cada uno en eventuales listas compartidas
«no será fácil».

• Genérico

Vale una aclaración. El llamado para viajar en ese colectivo electoral es genérico: barre a la UCeDé -que ya pactó-, fragmentos del vecinalismo -el de Florencio Varela-, disidentes de la UCR -asistió el possista Carlos Castellanes-, Luis Patti y peronistas disgustados con Kirchner y Duhalde.

De ese plato político quiere comer
López Murphy. Por eso sobreactúa su reivindicación del peronismo. Anteanoche, no sólo citó a Perón, sino que dijo abrazar «todas las tradiciones», referencia que especificó al hablar de «justicia social», marca de origen del PJ.

El límite es, claro,
Kirchner, sobre quien eslabonó una ristra de reproches: por tener un «parlamento cómplice», « subordinar a los gobernadores, aun a los de la UCR» y « llamar al odio, al antagonismo».

«Pero nosotros
- completó cuando nos acuse de profetas del odio, le vamos a tender una mano.» Fue, de todos modos, implacable en dos puntos:

1-
«En octubre no hay un plebiscito, no es un a todo o nada», dijo y pidió no plegarse a la postura «maniqueísta» que plantea la elección legislativa como una ratificación de la gestión de Kirchner.

2-
Quiere debatir con los candidatos del PJ, sea Chiche Duhalde, Cristina Fernández o Alicia Kirchner. «Es necesario un debate de proyectos, de ideas», martilla.

Cristiano Rattazzi
, Helge Freudendorff de la Fundación Naumann, la macrista porteña Gabriela Michetti, la especialista en seguridad Paula Spátola, el escritor Santiago Kovadloff y el jefe de Recrear, Edgardo Srodek, aplaudían desde las mesas.

Antes habían festejado la ocurrencia de contratar a Las Musas Porteñas, tres jóvenes tangueras que cerraron su repertorio con una versión de «Cambalache» adaptada en la letra y retitulada como
« Cambiala, che!».

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