Las Seis-Dos se "rearman" para poner diputados en listas PJ

Política

La CGT se zambullirá de lleno en la interna peronista. Es una maniobra estratégica que persigue un propósito preciso y pretencioso: filtrar diputados sindicales en las boletas que el PJ presentará, en todo el país, en las elecciones del 23 de octubre.

Como indica el manual justicialista, la herramienta para «copar» una porción de las listas peronistas será el brazo político de la central obrera: las 62 Organizaciones, mesa que tras una larga crisis volverá a reunir bajo su paraguas a los gremios más poderosos.

Desde la fractura de la CGT, en los '90, la Seis-Dos entró en un declive, producto de la pulseada entre bandos sindicales antagónicos. Pero mañana, en el estadio de Obras Sanitarias, todos -o casi todos- los caciques de peso se reincorporarán a la cúpula.

En la lista de regresados que anota
Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de las 62, figuran Armando Cavalieri ( Comercio), Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Andrés Rodríguez (UPCN), Oscar Lezcano (Luz y Fuerza), Gerardo Martínez (UOCRA) y José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), entre otros.

Con la conformación actual, el directorio está mermado. Copada por los ex disidentes de
Hugo Moyano, quedaron fuera de la conducción los gremios que integraban la entonces CGT oficial de Rodolfo Daer. Aquella frontera, opacada en Azopardo se esfumará ahora en las 62.

De hecho, el congreso extraordinario en Obras Sanitarias no hará otra cosa que expandir al terreno político la unidad funcional y operativa lograda en julio del año pasado con la unificación de la CGT.

Para que esa multitud fiche en las Seis-Dos, el plenario retocará el estatuto para
llevar de 16 a 30 la cantidad de secretarías, que se sumarán a las 12 prosecretarías y las 20 vocalías. Con eso, todos los gremios tendrán un sillón en la mesa de las Seis-Dos.

En definitiva,
ésa es la foto que los gremialistas quieren mostrarles a Néstor Kirchner y a los que manejan la lapicera en el peronismo, Eduardo Duhalde y los gobernadores: que, más allá de las peleas subterráneas y los matices, los gremios cerrarán filas para pedir delegados propios en el Congreso.

Por eso, la pulseada entre
Kirchner y Duhalde, que se comienza a deslizar suavemente hacia un pacto, sumará desde el campo gremial un nuevo factor de tensión.

Sin embargo,
Venegas no es una figura imparcial: tiene enlaces inocultables con el duhaldismo al punto de que fue uno de los peronistas que castigó Felipe Solá al estallar la interna del PJ bonaerense. Solá echó a dos funcionarios que le respondían al jefe de UATRE.

• Trato fluído

Pero Venegas mantiene un trato fluido con la Casa Rosada y fue, allá por el verano de 2003, uno de los primeros gremialistas que apostaron a Kirchner cuando la mayoría se repartía entre Adolfo Rodríguez Saá (Moyano y Juan Manuel Palacios, por caso) y Carlos Menem. Fue el hombre que puso la casa para que sesionara el PJ de Duhalde para pergeñar las modificaciones en las normas electorales y en la carta orgánica partidaria que lograron la presidencia para Néstor Kirchner tras perder las elecciones.

El espejo en el que muchos quieren mirarse muestra cómo
Oscar Viviani (taxistas) y Andrés Rodríguez (UPCN) junto a Víctor Santa María, de SUTERH, desembarcaron en el PJ porteño aliados de Alberto Fernández, un protagonismo que pocos caciques gremiales pueden ostentar en sus provincias.

No está claro, de todos modos, si esa presencia -que fue ostensible en el acto del Luna Park que
Cristina Fernández clausuró el miércoles pasado- se volcará, como proponen desde las 62, al papel cuando se confeccione la lista de candidatos capitalinos.

Ese es, en rigor, el objetivo expreso sobre el cual martilla
Venegas que cita que actualmente sólo hay un dipusindicalista: Saúl Ubaldini. En UATRE no computan como propio a Alfredo Atanasof, de los municipales, porque su banca no se explica por su origen sindical sino por su vínculo a Duhalde.

En el congreso de Obras Sanitarias se rubricará un mandato de respaldo al peronismo -«Sólo
trabajaremos para el PJ», dijo Venegas- para solicitar a todos los gobernadores y las autoridades partidarias que reserven espacios para los dirigentes gremiales.

Anoche, en tanto, reunidos en UATRE los caciques de la CGT discutían sobre cómo quedará conformada la nueva cúpula de las Seis-Dos. Está claro, sí, que continuará
Venegas al frente mientras la secretaría adjunta seguirá en manos de la UOM, Eduardo Duhalde quizá vía Enrique Salinas.

El resto del esquema era motivo de negociaciones. Un movimiento de peso sería que
Rodríguez quedaría como secretario de Organización -en lugar de Moyano- mientras Barrionuevo (o alguien designado por él) iría a la secretaría -a crear- de Acción Política.

En tanto, continuarían
Amadeo Genta como secretario administrativo y Viviani seguiría como tesorero, mientras en los cargos más relevantes se dará lugar a Luz y Fuerza, Comercio y la UOCRA.

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