7 de marzo 2001 - 00:00

López Murphy blanco de Alfonsín en el lanzamiento de campaña a senador

Raúl Alfonsín lanzó ayer su candidatura a senador por la provincia de Buenos Aires con un discurso en el que atacó, aun sin nombrarlo, al nuevo ministro de Economía, Ricardo López Murphy. Alardeó de luchar "contra el fundamentalismo de los mercados" y salir de "la inercia" en que, según su criterio, dejaron "diez años de neoliberalismo". El ex presidente insistió también con el voto de abstención sobre Cuba. Después de terminado el acto, Alfonsín se fue del país por diez días. Lo que sufría José Luis Machinea cuando Alfonsín hablaba del no pago de la deuda ahora lo comienza a padecer Ricardo López Murphy, a tan sólo 48 horas de haber asumido. Otra mala señal para bajar el riesgo-país pero también para las chances del candidato radical frente un electorado bonaerense que rechaza esas afirmaciones caducas.

Raúl Alfonsín se lanzó ayer como candidato a senador por la provincia de Buenos Aires con un discurso electoral que fustigó al debutante en Economía, Ricardo López Murphy, aludiendo en su discurso, aún sin mencionarlo, al perfil del nuevo ministro.

En un hotel de la Capital Federal y ante un numerosísimo auditorio de radicales y frepasistas, el primer acto de campaña del aliancista pareció inoportuno para algunos por ocurrir a un día de la asunción del ministro de Economía, a pesar de que se había anticipado la fecha y un viaje del ex presidente no dejó modificar el calendario.

Alfonsín
esbozó cuál será el centro de su nueva promoción que lo enfrentará con Eduardo Duhalde en el territorio bonaerense y comenzó la arenga convocando a luchar en «contra el fundamentalismo del mercado». Más disciplinado con el Presidente, el radical adjudicó los males de la economía a «la inercia» heredada, según su criterio.

La nutrida, y surtida, tribuna aplaudía, con adherentes de todo tipo, delarruistas, frentistas y radicales de todas las corrientes, que acercaron en el apretujamiento a Enrique Nosiglia con Carlos Chacho Alvarez.

«Hay que dar una batalla cultural que derrote al fundamentalismo de mercado y a los que pretenden definir el futuro de la Nación a través de tácticas impulsadas por los poderosos de la Tierra»
, arengó el radical y luego se explayó con que el país atraviesa «un período inercial después de diez años de política ortodoxa y neoliberal», e instó a «luchar contra ese modelo».

De la Rúa
había enviado para la ocasión un saludo formal, pero del gabinete nacional los únicos presentes fueron Federico Storani y Graciela Fernández Meijide.

Profunda crisis

El líder de la UCR sentenció que el país «atraviesa por una profunda crisis, hay millones de desocupados y está extranjerizado el sistema financiero, los servicios públicos y la producción».

«Después de diez años de políticas neoliberales hay una inercia y por eso es difícil salir de ella. Hemos perdido capacidad de decisión nacional»,
agregó casi en el lenguaje que usa su adversario por la senaduría por el PJ, Eduardo Duhalde.

Alfonsín
formalizó así su candidatura en el centro de la Capital Federal, en un salón del Bauen, con una ceremonia que estuvo organizada como conferencia de prensa, pero que terminó convirtiéndose en acto al que se llegaron más de 500 personas. Se mostró por caso en los pasillos Rodolfo Terragno y a un costado de la tarima Ricardo Gil Lavedra, además de las figuras frepasistas incluidos Darío Alessandro y Aníbal Ibarra, entre legisladores y dirigentes de la UCR de la Capital y de la provincia.

El presentador fue Leopoldo Moreau, quien resignó sus aspiraciones a disputar la candidatura en internas ante la decisión del ex presidente. «No voy a ser candidato a nada, tengo que presidir el partido durante un buen tramo de la campaña electoral -confió Moreau al final del acto-y Alfonsín ha planteado listas de consenso en cargos electivos y llevar a internas los cargos partidarios para después de la elección.» En ese sentido la UCR provincial intentará la mayoría en la Legislatura, ante la hegemonía del peronismo en el territorio. Por otra parte, ya en el '97 el radicalismo evitó las internas, cuando el candidato había sido también Alfonsín, que cedió el puesto a Storani y que finalmente recayó en Meijide.

Alfonsín
por la mañana se reunió con María América González, promovida para acompañarlo como segunda en la lista al Senado si el Frepaso acepta la oferta que el ex presidente le hizo a la legisladora. La titular del «Rinconcito de los jubilados», sin embargo, puso como condición esperar qué ocurrirá con el decreto de reforma previsional, tema en el que centró su encuentro en las oficinas del radical.

El ex presidente dio un breve discurso porque la ceremonia no podría demorarse más de lo previsto: el radical tenía las valijas listas para partir del Salón Embajador a un viaje de diez días fuera del país, que coincide con otro que inició también Alvarez hacia Canadá, y que lo hará pasar su cumpleaños 74 lejos de la Argentina.

Alfonsín también recibió el apoyo de los gobernadores de Río Negro, Pablo Verani; de Catamarca, Oscar Castillo; de Chubut, José Luis Lizurume; de Entre Ríos, Sergio Montiel, y de Chaco, Angel Rozas.

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