"¿Carlos? Necesito reunirme con vos". Fernando de la Rúa distrajo telefónicamente por unos pocos minutos a Carlos Ruckauf, mientras éste se encontraba reunido con otros gobernadores peronistas en La Pampa. Quedaron en que el martes por la noche -el mismo día que los mandatarios del PJ se reunirán a las 17 en el CFI-, el Presidente los recibirá a todos en Olivos para ampliarles los alcances del ajuste que recién hoy hará público el ministro de Economía, Ricardo López Murphy.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los gobernadores peronistas instaron ayer al gobierno para que el nuevo paquete de medidas económicas que se anunciará hoy cumpla «los compromisos federales con las provincias y el presupuesto vigente», y pidieron que la Alianza deje de lado «las peleas y contradicciones» y se dedique a gobernar, afirmaron los mandatarios en un documento que firmaron al término de una reunión mantenida en la residencia del pampeano Rubén Marín. Para esas horas ya se conocía un documento firmado por 27 diputados de las 7 provincias tabacaleras -de todos los partidos-, rechazando la posibilidad de cancelar el Fondo Especial del Tabaco.
Los mandatarios aseguraron que realizarán una «oposición constructiva» al gobierno aliancista de De la Rúa, ante el anuncio de un nuevo paquete económico. Así surgió del documento elaborado, que fue leído por Marín. Al dar a conocer las conclusiones del encuentro, sostuvo que «la Alianza parece no haber entendido que hay obligaciones y derechos que cumplir» y dijo que «hay un presupuesto pactado y se debe cumplir con los compromisos vigentes».
Al arribar al aeropuerto de Santa Rosa para participar de la reunión, el titular del bloque de diputados peronistas, Humberto Roggero, enfatizó que «de ninguna manera vamos a sostener un nuevo ajuste». Dijo estar «muy preocupado por el futuro, porque seguimos con el mismo esquema económico, la recesión aumenta y además de la crisis económica hay una profunda crisis política en la Alianza», agregó. Opinó que «es imposible resolver y superar la actual situación económica si están De la Rúa, (Raúl) Alfonsín y (Carlos) Chacho Alvarez, cuyas diferencias reflejan la incoherencia que tiene la Alianza, que no logra solucionar la grave crisis que sufre el país». «Todavía el ministro de Economía López Murphy no dio a conocer el plan económico y ya se habla de renuncias. ¿Cómo quieren que en la Argentina haya reactivación e inversión de esta manera?», se preguntó finalmente Roggero.
Una advertencia
Otro cordobés, José Manuel de la Sota, a su turno advirtió que no cree que la economía crezca por la vía del «ajuste permanente» y reclamó «bajar impuestos y reactivar el consumo popular». «Lamentablemente todavía no hubo anuncios claros por parte del gobierno. Ojalá los haya prontamente para que nosotros los podamos estudiar», señaló el mandatario cordobés». De la Sota insistió en criticar la demora en dar a conocer las nuevas medidas económicas por parte del nuevo ministro. «Han pasado quince días desde que renunció José Machinea y todavía el país no tiene medidas para analizar», se quejó. Recordó que los gobernadores del PJ «siempre le tendimos una mano, pero va llegando la hora de que los dirigentes radicales y los del Frepaso también le tiendan una mano a De la Rúa».
Fueron tantas las expectativas y rispideces que generó el anuncio del ajuste que casi pasó inadvertido un nuevo roce entre Reutemann y Ruckauf. El santafesino, ausente en Santa Rosa, dijo desde su provincia que no le «preocupa demasiado» si Ruckauf se enoja con él porque no asistió a la reunión.
Respecto de la posibilidad de que las provincias sufran un nuevo ajuste, Reutemann recordó que los gobernadores firmaron dos pactos fiscales con el gobierno y que si López Murphy, dispone un ajuste, «no pueden modificarse». «Nosotros hemos firmado dos pactos fiscales con el Presidente, así que no veo por dónde se puede modificar lo que ya está firmado», consideró el mandatario.
Por último, Ruckauf, desde Santa Rosa, pareció mostrarse más contemporizador con De la Rúa, criticando en cambio a la Alianza oficialista. Dijo que «primero vino el impuestazo, después la reducción de salarios estatales y nunca salimos a destruir al gobierno», enfatizó. Durante una conferencia de prensa al término del encuentro, Ruckauf dijo que «hay desconcierto sobre la situación política de la Alianza», por lo que los gobernadores peronistas decidieron mantenerse «prudentemente sin hacer juzgamientos» de la gestión oficial. Sin embargo, el bonaerense cargó en lunfardo porteño cuando afirmó que «el gobierno no nos puede pedir un nuevo ajuste cuando él se ha patinado en los dos primeros meses del año $ 700 millones».
Dejá tu comentario