8 de agosto 2002 - 00:00

Los gobernadores le pedirán a Duhalde que "limpie" padrones

La queja por la manera en que Eduardo Duhalde reglamentó las elecciones internas abiertas y simultáneas, al permitir que afiliados de un partido intervengan en la selección de candidatos de otro, desató ayer una queja en todo el PJ que superó los límites del menemismo, adonde se había limitado hasta ahora la impugnación (aunque también con una admonición del salteño Juan Carlos Romero). En el Hotel Presidente -inmejorable denominación para discutir una interna como la que causa escándalo en el PJ- se congregaron ayer Rubén Marín, Gildo Insfrán, Romero, Julio Miranda, Felipe Solá, Angel Mazza, el presidente del PJ santafesino Angel Baltuzzi, Eduardo Fellner, Eduardo Menem, Manuel Baladrón, Eduardo Bauzá y José Luis Gioja. Alrededor de la mesa en la que almorzaron austeros pollos asados, estos dirigentes analizaron la crisis interna desatada por los decretos.

El conciliábulo tuvo un desenlace operativo: cuatro gobernadores (Romero, Marín, Mazza e Insfrán) pedirían una audiencia con Duhalde para reclamarle que corrija los decretos en dos puntos. Por un lado, que las internas se realicen con padrones discriminados de afiliados e independientes (es decir, excluyendo a los afiliados de terceros partidos); por otro, que se obligue a todos los partidos a realizar esas internas. Inclusive a aquellos en los que sólo se presenta una lista.

La expectativa de los propios caciques reunidos en el Presidente es que Duhalde acepte el primero criterio, pero rechace el segundo. Es el planteo más optimista, que muchos desprenden de las opiniones que muy reservadamente ha vertido Jorge Matzkin ante algunos peronistas: «Debemos ofrecerle una salida a los jueces electorales para que puedan hacer un padrón discriminado, más allá de las dificultades técnicas que ellos mismos adujeron». Es cierto que de 24 juzgados electorales sólo 13 están informatizados. Sin embargo, ¿es ése el pensamiento de Duhalde? Muchos dudan de las intenciones del mandatario y creen que es él y no los jueces quien se niega a expurgar los padrones.

• Posibilidades aberrantes

En la reunión se barajaron varias posibilidades aberrantes para una interna que se tramite según la reglamentación actual: una de ellas es que comience a prosperar la industria del alquiler de documentos, de tal manera que se pueda hacer fraude con gente que ni siquiera concurrirá a las urnas.

Varios mandatarios pusieron una premisa inicial para hablar del problema: que fuera de manera discreta, no altisonante, ya que el gobierno nacional podría cobrarse la rebeldía retaceando los recursos federales que se giran al interior (todos los gobernadores estaban en Buenos Aires por alguna gestión relacionada con esos recursos, cada vez más irregulares). Hasta Solá, que expresa matices cada vez más diferenciados del duhaldismo, coincidió en esa necesidad de prudencia.

Las quejas contra las internas abiertas fueron generalizadas. Los menemistas contaron el tipo de avance que realizan para objetarlas: desde los argumentos jurídicos de Rodolfo Barra hasta las operaciones de César Arias, apoderado oficial del PJ que había sido depuesto en un congreso duhaldista (igual que Carlos Corach) y a quien restauró el Consejo Nacional partidario. Nadie dio demasiado crédito a este tipo de gestiones, sobre todo porque son llevadas adelante por «la víctima»: el menemismo, sector cuyo acceso al poder pretenden bloquear los Duhalde.

Dejá tu comentario

Te puede interesar