6 de noviembre 2001 - 00:00

Los marines empiezan a operar ya en Afganistán

Islamabad, Kabul y Washington (EFE, ANSA, AFP, DPA) - El régimen talibán afirmó ayer que, pese a las desmentidas de Washington, ya son 95 los efectivos de Estados Unidos que murieron en la guerra, mientras que el Pentágono anunció que un cuerpo de marines especializado en el rescate de pilotos y en operaciones secretas, ya actúa en territorio afgano.

«Lamentamos que no hayamos podido devolver a sus familias los restos mortales de los soldados estadounidenses que fueron enviados aquí para morir.» Con estas palabras, el régimen de Kabul dio cuenta en un comunicado de nuevas muertes de las fuerzas norteamericanas a pesar de que el régimen de Kabul fue reiteradamente tachado de «mentiroso» por Washington.

Al mismo tiempo, el embajador talibán, el mullah Abdul Salam Zaeef, identificó como John Bolton al «espía estadounidense» detenido hace diez días que murió el domingo a raíz de una enfermedad, y su cadáver estaría por ser entregado a la Cruz Roja local, según confirmó la entidad.

«No vimos evidencias que respalden las afirmaciones sobre estadounidenses detenidos», respondió el Departamento de Estado de EE.UU.

En la nota sobre los soldados muertos, el régimen talibán explicó que «la condición trágica de no volver a ver ni saber con certeza la suerte de un familiar ausente recayó en esas familias porque Washington negó los incidentes en que tuvieron lugar las muertes, además del mal estado de los cadáveres y la imposibilidad de llevar a cabo rescates». Los talibanes ya habían informado que el viernes pasado un helicóptero estadounidense cayó en el este del país y otro fue derribado, provocando 50 muertes.

Misión de rescate

Estados Unidos acepta que sólo un helicóptero cayó el pasado día 3 debido al mal tiempo, y que sus cuatro tripulantes fueron rescatados por otro aparato. La misión inicial de esta avanzada era rescatar a un soldado que comenzó a sentirse mal, lo que finalmente pudo concretarse. Según ambas versiones, los restos del helicóptero fueron atacados por aviones estadounidenses.

Los talibanes afirmaron que «la auténtica tragedia de estos soldados estadounidenses y sus familiares tuvo lugar cuando inmediatamente después de los acontecimientos, Estados Unidos bombardeó intensamente los restos de sus propios helicópteros. También destruyeron cualquier esperanza de encontrar sobrevivientes entre los restos».

El diario paquistaní «Frontier Post» informó que los cadáveres de diez soldados estadounidenses fueron trasladados el domingo a la noche a una base aérea en Pakistán para ser embalsamados.

La Embajada de los Estados Unidos en Islamabad señaló que «corresponde al Pentágono confirmar o desmentir la noticia».
Lo que sí reconoció la Secretaría de Defensa en Washington fue la pérdida de un avión no tripulado Predator que cayó por el mal tiempo del viernes pasado.

Mientras tanto, el Pentágono informó que ya opera en la geografía afgana un grupo de avanzada de 24 efectivos de los 2.200 marines preparados para la acción que aguardan en distintos portaaviones.

Por su parte, el secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld, afirmó en Nueva Delhi que la efectividad de los bombardeos estadounidenses provocó «pérdidas sustanciales» entre los talibanes. La agencia pro talibán «AIP» indicó que dieciocho civiles murieron en Aqu Krupuk y otros ocho en Herat y Kabul.

Rumsfeld, que concluyó una gira por India y Pakistán,
subrayó que «no existe riesgo» de que los terroristas de Al-Qaeda, la organización comandada por Osama bin Laden, tenga acceso a las armas nucleares de Pakistán. El jefe del Pentágono agregó que descree que la guerra contra Afganistán durará años como vaticinaron los talibanes, aunque indicó que «los esfuerzos contra el terrorismo deberán persistir y ser planetarios».

A pesar de que Rumsfeld indicó que los militantes de Al-Qaeda «siguen matando» en Afganistán, el almirante
John Stufflebeem consideró que «ya no tienen libertad para operar». Por ese motivo el militar consideró necesario continuar las operaciones durante el Ramadán, el período de reflexión y ayuno del mundo musulmán.

Fuentes diplomáticas y militares admitieron que dentro del «amplio abanico de opciones», Estados Unidos preparó planes para intervenir en Somalia, lo cual se venía barajando desde el 11 de setiembre pero cobró más cuerpo en las últimas semanas. En el mismo marco, el régimen iraquí de
Sadam Hussein advirtió que infligirá una «dolorosa derrota» a Washington si incluye a Irak entre sus objetivos militares inmediatos.

En otro orden, encargados de la Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas denunciaron que el régimen talibán
volvió a cultivar la amapola para producir heroína e inundar a Occidente con esa droga. En el último año la ONU había felicitado a los talibanes por reducir al mínimo ese cultivo, pero la situación habría cambiado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar