Mal debut de Cristina: más intolerancia con la prensa
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Cristina de Kirchner hizo anoche en el programa «Desde el
llano», de Joaquín Morales Solá, un inoportuno despliegue
de intolerancia y condenó a los pobres como delincuentes.
La presidente electa dedicó la mayor parte del reportaje a discutir las versiones que la prensa publica sobre los actos de gobierno, como si la política perteneciera a las disciplinas de decir y los hechos cambiasen si se modifican las palabras (viejo prejuicio de los abogados). «Si decimos que hay hiperinflación, estamos desacertados», dijo, por ejemplo.
También criticó a los argentinos por «sobreactuar los problemas» en la prensa. Por ejemplo, señaló que los incendios de California habían tenido en la prensa de los Estados Unidos un marco de responsabilidad. «Si en la Argentina, por ejemplo, hubiera habido un incendio en un barrio de casas importantes, por ejemplo el Barrio Parque, los medios hubieran hecho una cadena escandalosa buscando rating.»
Sobre la crisis en el INDEC, criticó de nuevo el relato de los medios: los funcionarios desplazados tenían contratos vencidos y sus reemplazantes son expertos en precios.
«¿Usted conoce alguna decisión económica que no represente intereses?, yo no. Intereses hay en todas partes, alineamientos políticos en la administración también los hay, de los 1.400 empleados que forman parte del INDEC hay una sola parte que sigue en conflicto, tienen también algunos alineación política y también puede haber intereses económicos, sin lugar a dudas», dijo en defensa de las manipulaciones que hace el gobierno de los indicadores que miden la economía. «No hay que no sobreactuarlo ni crear visiones conspirativas, pero los intereses siempre juegan mucho más en política y mucho más en un año electoral.»
Sobre el traspaso de la Policía a la Capital Federa, repitió el sonsonete oficial: «Hemos cumplido porque el Parlamento modificó y aprobó la famosa ley Cafiero, que impedía que la Ciudad tuviera su propia policía.El presidente Kirchner y el jefe de Gobierno electo, el ingeniero Mauricio Macri, acordaron y el Presidente le dijo que obviamente iban a tener la ley que permitiera que el Gobierno de la Ciudad tuviera su policía. No es una cuestión que dependa únicamente del Presidente, porque hay una organización federal, en la cual hay muchas reticencias y mucha negativa por parte de los gobiernos provinciales acerca de transferir recursos».
Sobre el resultado adverso en algunos distritos, se justificó de esta manera: «No se puede tomar a esos distritos únicamente como centros urbanos. En Mendoza, centro urbano por excelencia, hay una gran clase media, hay tantos radicales como peronistas, conservadores, clases medias muy fuentes, y allí ganamos con muchísima amplitud, como también en Tucumán, en todo el conurbano o en otras provincias donde hay clases medias diseminadas por todo el país».
Sobre el rol que tendrá su marido después del 10 de diciembre, bromeó en estos términos: «¿Jefe de ceremonial? No, porque es horrible, tiraría el vaso de agua sobre la alfombra. Va a hacer lo que siempre ha hecho, es un animal político, que ama profundamente la política, que ama profundamente su país y siempre tiene un gran compromiso con la Argentina».




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