12 de agosto 2002 - 00:00

Mala noticia para Ibarra: debe desdoblar comicios

La Legislatura porteña sancionará una ley para imponer la separación de las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, de las nacionales de marzo próximo. Mala noticia para el jefe de Gobierno porteño.

Mientras que Ibarra no define la convocatoria, ya que públicamente dijo que adelantará las urnas de la Ciudad para que coincidan con las presidenciales, pero no redactó aún el decreto en ese sentido, los diputados porteños comenzaron a debatir sobre una ley electoral que la Capital Federal no tiene. En esas rondas comenzaron a aparecer coincidencias sobre el desdoblamiento de las elecciones, además de algunos problemas legales y otros de calendario.

• Arrastre

Cuando Ibarra anunció el adelantamiento de las urnas para renovar su propio cargo y el de 60 legisladores de la ciudad, la propuesta fue bien recibida por los distintos bloques políticos, pero luego no aceptaron que ese anticipo coincidiera con las elecciones a presidente, con la idea de romper estrategias de arrastre de boletas, como creen tiene Ibarra.

Para separar ahora las elecciones del cuarto oscuro de marzo quedan pocas fechas para que ese acto no termine siendo en octubre de 2003, como originalmente está pautado, es decir, sin adelantamiento.

En principio Ibarra anunció esa medida con la idea de elegir en el mismo acto, el 30 de marzo, una constituyente porteña que haga caducar anticipadamente los mandatos, para que el 25 de mayo, cuando asumirían el presidente y vice de la Nación, también lo hagan las nuevas autoridades y legisladores de la Ciudad. Sin embargo, al parecer, la mayoría de los diputados porteños no quiere dejar su banca prematuramente, en un mandato que ya es más corto que lo normal, lo mismo que el de Ibarra. Ese sucede porque la anterior Legislatura, la que comandaba el actual jefe de la Ciudad, en su momento sancionó una ley que por única vez acortaba los mandatos posteriores -los actuales- para hacer coincidir las elecciones locales con las nacionales el mismo día. Esa licencia se las dio la Constitución porteña, a los legisladores, que ahora querrían adelantar pero no hacer coincidir las votaciones. Desde alguna banca o algún candidato podría presentarse un recurso judicial si se impusiera acortar más los mandos pero no para unificar elecciones.

La idea de radicales y peronistas es entonces sancionar una ley que rija sólo para esta oportunidad con el fundamento de la situación nacional imprevista y que impondrá la separación de los comicios. Luego, como corresponde, quedará en manos de Ibarra la fecha de la convocatoria, que en caso de insistir con el 30 de marzo se verá obligado a separar las boletas en el cuarto oscuro, con distintos colores para los cargos nacionales que los locales. A su vez esa mecánica de papeletas sueltas requerirá de ser adaptada por el Código Nacional Electoral, ya que la Ciudad no tiene ley propia en ese sentido.

• Internismo

A todo esto está dispuesta gran parte de los diputados porteños, si Ibarra no define en breve cuándo convocará a elecciones y no logran convencerlo de hacerlas separadas. En la movida, la Legislatura tiene a favor que el frentista no logra cerrar un acuerdo con Elisa Carrió para ir atado a su boleta en el intento por ser reelecto. Los radicales que aún son socios en el gobierno de Ibarra, a los que pilotea Cristian Caram, vicepresidente de la Legislatura eran, hasta hace una semana defensores de juntar las urnas y las listas a las de Carrió. Pero, al mismo tiempo que bulle el internismo en la UCR porteña, Ibarra pierde adhesiones en encuestas. Por eso el grupo piensa competir el 6 de octubre en las internas fijadas por el radicalismo de la Capital con un candidato propio a jefe de la Ciudad, que sería Caram, si es que Rodolfo Terragno sigue descartando esa posibilidad y avanza en su candidatura presidencial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar