Malvinas: identificarán los restos de caído en 1982
El Reino Unido comisionó a un alto oficial que acompañó los despojos desde las islas hasta el continente. El gesto implica un reconocimiento sin precedentes en las honras militares.
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a la Argentina los restos de un militar caído en la Guerra
de Malvinas. Fue en un vuelo que hizo la ruta Puerto Argentino-
Río Gallegos, abierta sólo para casos excepcionales.
Cosas de la política exterior, el coronel británico no pudo viajar en la aeronave militar argentina a pesar de que se le invitó a bordo. La Cancillería criolla por cuestiones de reclamaciones, reserva de derechos soberanos y construcciónde antecedentes, objeta el arribo directo al continente desde Malvinas de cualquier nave militar inglesa (en este caso es un uniformado). Deben hacer escala en un tercer país antes de entrar al territorio nacional; así, Thomson siguió viaje hasta Santiago de Chile para cruzar luego a Ezeiza en vuelo comercial.
La urna de madera lustrada, de 45 por 15 centímetros de longitud, fue depositada en la Cancillería. Fuentes diplomáticas relataron que tenía una placa de bronce en la cara superior con la siguiente inscripción: «Bone Remains (one bone) of Human Origin. Discovered in the Falkland Islands. Islas Malvinas in 1986».
El vicecanciller, Victorio Taccetti, pidió celeridad al equipo forense encargado de lograr la identificación de los restos. A cargo del caso quedó la antropóloga María Rodríguez Calderón. Las previsiones hablan de 20 días para obtener un resultado comprobado y de 30 para que sea publicable a los deudos. Los departamentos de veteranos y de estudios históricos de la Fuerza Aérea repasaron documentos de la guerra y los partes de abatidos. Las probabilidades señalan que el hueso sería de un oficial tripulante de vuelo.
El lugar del hallazgo coincidiría con el sitio donde cayó un avión Canberra. También se especula con la posibilidad de que el fragmento óseo pertenezca al piloto de uno de los dos cazas A4-B Skyhawk que fueron abatidos en proximidades de Choiseul Sound en isla Soledad.
Luego de la identificación, los despojos retornarían para su descanso en el cementerio de Darwin, si así lo disponen sus familiares, y se utilizará una aeronave de la Cruz Roja Internacional para el traslado a las islas.
«La mejor manera de rendir homenaje a nuestros seres queridos es sepultarlos en la tierra por la que pelearon; allí encontrarán la honra y la recordación eterna de todos los argentinos.» «Disponer que los despojos mortales ocupen su lugar en la tierra malvinera es un mandato que corresponde sólo a la familia del caído. Ni la Cancillería, ni el gobierno nacional, ni ninguna autoridad internacional pueden contravenir el sentimiento de los deudos», expresó a este diario Héctor Cisneros, presidente de la Comisión Nacional de Familiares de Caídos en Malvinas. Esa ONG nació en la posguerra y fue la creadora, organizadora y realizadora del cementerio y monumento a los 649 muertos que yacen en Puerto Darwin, un predio ubicado a 80 kilómetros del centro urbano de la isla Soledad. Leandro de la Colina, hijo del vicecomodoro Rodolfo de la Colina, piloto de la Fuerza Aérea abatido en su Lear Jet el 8 de junio de 1982, fue uno de los tantos deudos que eligió Malvinas para el descanso de su padre.



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