Las Malvinas volvieron al centro del debate británico sobre el rearme. El desarrollo del campo petrolero Sea Lion con producción anunciada para 2028 modificó el valor estratégico del archipiélago y podría transformar la economía de las islas y convertirlas en un activo energético de importancia para el Reino Unido.
Malvinas, petróleo y rearme: Argentina entra en la ofensiva conservadora por el gasto militar británico
El desarrollo del yacimiento Sea Lion, con producción prevista para 2028, volvió a poner a las islas en el centro del debate estratégico británico. La oposición conservadora en Westminster eleva a la Argentina al rango de amenaza junto a Rusia. Mientras tanto, Londres prepara nuevos despliegues militares en el Atlántico Sur.
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En Westminster, la líder conservadora Kemi Badenoch incorporó explícitamente a la Argentina, junto con la Federación Rusa, al argumento para exigir un aumento más rápido del gasto militar británico.
El 9 de septiembre pasado en el Parlamento, durante la sesión de preguntas al primer ministro Andy Burnham, la legisladora fue contundente: “Las amenazas son ahora. Argentina está amenazando a las Islas Malvinas ahora. Rusia está amenazando al Mar del Norte ahora”.
Badenoch reclama alcanzar el 3% del PBI en gasto de Defensa en 2030, frente al calendario más extendido que sostiene el Gobierno laborista.
La oposición conservadora pretende instalar que Londres está demorando una respuesta militar frente a amenazas que, según su interpretación, ya están presentes.
En ese discurso Argentina aparece colocada deliberadamente junto a Rusia como argumento interno para acelerar el rearme británico.
El petróleo cambia el valor estratégico de las islas
La explotación de Sea Lion trajo a primera línea el reclamo soberano que blandió Javier Milei y que aún espera su correlato en la denominada ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
La norma, -una versión “reloaded” de la ley 26.659, promulgada en 2011 que ya disponía restricciones a las compañías vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin autorización del Estado-, propone mayor rigor sancionatorio contra las empresas que busquen petróleo o pesquen en aguas de las Islas Malvinas y también a buques de esas actividades que naveguen dentro de las 200 millas de Argentina.
El proyecto petrolero, ubicado unos 220 kilómetros al norte de las islas y desarrollado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper, tiene prevista su primera producción para 2028.
Las estimaciones del mercado muestran que podría alcanzar un máximo cercano a los u$s1.000 millones de exportación bruta anual en 2034 que beneficiará la economía isleña entre impuestos y regalías.
La administración del gobierno kelper había comprometido durante anteriores rondas de contacto de exploración que una parte de los futuros ingresos petroleros contribuiría a la defensa del territorio y al mantenimiento de la guarnición del Ejército británico.
Cheryl Roberts, integrante de la Asamblea Legislativa de las islas, aclaró en una reunión política que esa cuestión deberá ser discutida con Londres a medida que avance Sea Lion y que todavía no existe un calendario ni un mecanismo acordado para hacerlo.
No existe todavía un acuerdo para financiar la guarnición británica con petróleo de la Cuenca Malvinas, pero sí existe un antecedente político explícito de los isleños ofreciendo destinar parte de esos ingresos a la defensa.
Si Sea Lion entra en producción, Londres deberá garantizar la seguridad de un territorio que, además de su valor político y militar, tendrá infraestructura petrolera offshore, instalaciones portuarias, logística marítima y una fuente de ingresos considerable.
La defensa del archipiélago adquirirá así una estatura cuanto menos proporcional al valor estratégico de las reservas del yacimiento.
Esa fortaleza militar en las islas representa un costo de unos u$s120 millones anuales para el Reino Unido que sale del bolsillo de los contribuyentes y el escenario futuro sería de mayor compromiso presupuestario.
El ex ministro de Defensa, Julio Martínez que participó en la sanción de la Ley 26.659 dijo a Ámbito: “No hay que permitir que el Reino Unido explote hidrocarburos para que semejante gasto militar siga presionando en impuestos a los ingleses y genere costo político al gobierno de Londres”. “Es mucha plata y ya hay jóvenes en Inglaterra cuestionando que, con sus impuestos, jóvenes y no tan jóvenes, se tengan que bancar eso”, dijo.
El petróleo puede reducir a futuro la carga financiera británica de mantener la guarnición militar, pero al mismo tiempo aumenta el valor económico de aquello que esa guarnición debe proteger.
Debajo del Atlántico Sur hay un recurso que puede transformar la economía isleña y aumentar, al mismo tiempo, el interés británico en garantizar una disuasión creíble.
¿Quién pagará esa defensa cuando las islas comiencen a producir petróleo y cuánto estará dispuesto a gastar el Reino Unido para proteger un territorio cuyo valor económico podría multiplicarse?
La confrontación militar no estaría en ninguno de los brain stormings ni de este ni del otro lado del Atlántico, el petróleo la hizo surgir sólo como estrategia discursiva del partido Conservador para mayor presupuesto en defensa.
Un remedo de aquellos debates en el Parlamento cuando las fuerzas armadas británicas (en especial la Marina Real o Royal Navy) se encontraban en una fuerte disputa con el gobierno de Margaret Thatcher debido a drásticos recortes en el presupuesto que había presentado el entonces ministro de Defensa John Nott.
El despliegue de un avión Voyager y los comunicados del Presidente
Una aeronave cisterna Airbus A330 Voyager matrícula ZZ338 de la fuerza aérea británica fue enviado a la base militar de Monte Agradable a comienzos de septiembre para relevar temporalmente al ZZ337, que se encontraba desplegado fuera del Atlántico Sur.
El ZZ338 permaneció en la base isleña desde el 3 hasta el 11 de septiembre, cuando inició su regreso hacia el Reino Unido.
El movimiento se pudo seguir en plataformas de web de uso civil y denota una cuestión operacional que no se descuida; la base no podía quedar sin un avión cisterna mientras los cuatro cazas Typhoon FGR4 de la 1435 Flight permanecen como núcleo de la defensa aérea británica de las islas.
El relevo permitió mantener esa capacidad sin interrupciones en un momento de tensión.
La presencia de la aeronave como abastecedor aéreo ocurrió justo en el lapso desde el día del mensaje de cadena nacional del Comandante en Jefe de las FFAA y presidente Milei y continuó operando en las islas cuando se emitieron en días subsiguientes los comunicados de la Oficina del Presidente N°160, 161,162 y 163 de acciones destinadas a impedir que empresas o particulares desarrollen actividades que vulneren los derechos soberanos de la República Argentina y para sancionar a los responsables.
La RAF tiene además previsto un cambio cualitativo de los cazas desplegados en las islas.
El ministerio de Defensa británico confirmó que entre fines de noviembre y comienzos de diciembre de 2027 los cuatro Typhoon Bloque 1 serán reemplazados por cuatro Typhoon Bloque 2 una versión más potente y moderna con mejores radares y armamento avanzado.
El reemplazo demuestra que Londres mantiene la intención de conservar una capacidad de combate aéreo permanente y renovada en las islas mientras el proyecto petrolero se mueve hacia su fase productiva.
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