"Me juzgan por no ser peronista ni radical"
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«Todos los cargos tienen que ver con lo que hice mal o bien durante mi primer mandato. El juicio político tiene que ser del mandato vigente de ningún modo puede dirigirse a un mandato fenecido, terminado», lanzó Ibarra. Y calificó la jugada como «un golpe institucional».
Ibarra buscó instalarse en ese plano para plantear la pelea ya no en el territorio de las leyes sino el de un enfrentamiento entre la derecha y la izquierda. En ese extremo ubicó a los legisladores que impulsan su destitución y en el otro a los que defiende su continuidad.
«Qué autoridad tienen para analizar el mandato terminado, ratificado luego por una elección. No se puede ser mal perdedor, ustedes tres perdieron la votación y también ellos», le escupió Ibarra a Jorge Enríquez, Jorge San Martino y Rubén Devoto.
Ibarra cerró su discurso con polémica: mencionó una serie de tragedias ocurridas en los últimos 15 años en el país, y deslizó que el proceso que se lleva a cabo en su contra se debe a que no pertenece al peronismo ni al radicalismo.
«Si plantea un contrato moral, debería saber que el primer contrato moral debe ser el respeto al voto de la sociedad», se despachó Ibarra mientras un coro de seguidores festejaba la definición.
Por el contrario, agradeció a los dirigentes que se pronunciaron en diferentes tonos de respaldo, y mencionó al ex presidente radical Raúl Alfonsín; al socialista Hermes Binner; a los intendentes de Córdoba, Luis Juez; y de Morón, Martín Sabbatella; al ministro de Educación, Daniel Filmus, y «a las organizaciones de derechos humanos, culturales y sociales» que motorizaron una concentración para apoyarlo.
Cuando falta poco tiempo para que se defina su suerte en la Legislatura, los incondicionales de Ibarra repiten una paradoja: «Cuando mejor estamos con la sociedad, peor nos va con los votos» en la Legislatura.
Y sin anticipar el desenlace descreen todavía que una eventual destitución clausure su carrera política: «Con 50 por ciento de imagen positiva, Ibarra tiene futuro», señalan y hasta arriesgan que podría presentarse como candidato a senador por la Ciudad en 2007.



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