2 de enero 2001 - 00:00

Meijide denunció complot chachista para reemplazarla

La inminente zaranda del gabinete hace perder la calma a más de un funcionario, tanto que ayer una vestal del aliancismo frepasista como Graciela Fernández Meijide denunció puertas adentro un complot del chachismo para reemplazarla. En esa trama, de la que enteró al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, participa uno de los candidatos a reemplazarla, el ex cavallista Marcos Makón, a quien la ministra atribuyó promover a funcionarios del anterior gobierno, entre ellos el mítico «ingeniero» Alejandro Bramer Markovic.

Fernando de la Rúa
deberá atender en su estadía de unas pocas horas hoy en Buenos Aires el reclamo gremial de sus funcionarios políticos. Es por la confirmación de inminentes cambios en la segunda línea del gabinete por el vocero Ricardo Ostuni, que los puso a todos en estado de emergencia. No sólo permaneció la mayoría en Buenos Aires con más de 34° de calor, mientras que el Presidente y algunos ministros vacacionaban, les prohibieron también irse de descanso al extranjero; ahora pasan a ser los protagonistas de otra epopeya de la demoledora máquina de decisiones del gobierno.

Pretexto

Es lo que pensaban ayer los secretarios del Ministerio de Economía, que es donde parecen concentrarse ahora esos cambios. Las tres secretarías que están en los papeles para el cambio (Transportes, Infraestructura, Agricultura) se consolaban ayer con el agregado a esta zaranda de cargos en Interior (Nilda Garré), Seguridad Interior ( Enrique Mathov) y Salud. Con esto el clima era insoportable, los papeles empezaron a circular con más lentitud y los responsables de áreas entraron en el cinismo que caracteriza a quien no sabe si mañana estará en la silla. «Ahora no me pidan que apure las cosas», era el pretexto más escuchado entre los secondliners del gabinete.

Ostuni
insistió en que el Presidente no quiere cambios de ministros pero sí de secretarios y subsecretarios y hasta reconoció la posibilidad de que volviera en algún cargo el ex ministro Nicolás Gallo, con lo cual precipitó la necesidad -otra-que hoy presionará sobre De la Rúa. Mientras más demore estos cambios anunciados más deteriorará el clima interno del gobierno.

Para colmo, Fernández Meijide se le apareció ayer a Colombo en el despacho para quejarse de que Alvarez le mueve el piso con la idea de reemplazarle el ministerio con una «agencia» u oficina presidencial para la dádiva a los pobres. O sea volver a lo que el gobierno encontró al asumir, una Secretaría de Desarrollo Social de la presidencia que desempeñaron bajo el menemato

Carlos Chacho Alvarez Eduardo Amadeo, Ramón Ortega y José Figueroa. Esa agencia, le explicó la ministra al jefe de Gabinete, puede ser buena idea pero es un torpedo dirigido a ella por el propio Chacho. «A este muchacho -dice Meijide aludiendo a su cada vez más distante socio-nadie lo entiende ya. ¿Cómo se va a quejar de que no lo consultan en un gobierno del que quiso irse de un portazo?»

Ante Colombo, que esta semana tiene que acercarle al Presidente la propuesta de movimientos en la segunda línea (reemplazos, fusiones, eliminaciones), Meijide admitió que los cargos no son eternos y que está dispuesta a dejar su silla en Acción Social ya que el gobierno de De la Rúa siempre tendrá para ella un lugar importante.

Con sutileza, Meijide le advirtió a Colombo que la idea de la «agencia» la pensó Chacho en el exilio de Varela-Varelita para uno de sus acólitos, el ex cavallista Marcos Makón, hoy segundo de Colombo en la Jefatura de Gabinete para encargarse de la reforma del Estado. Makón se ocupó de esas tareas bajo Alvarez, cuando éste era vicepresidente. Tras el portazo, figuró en el lote de los frepasistas que logró Chacho ponerle a De la Rúa en esa segunda línea que hoy tambalea.

Aspirante

Según la percepción de Meijide, el propio Makón busca ser designado al frente de esa «agencia» (una figura administrativa que creó para el país el ex jefe de Gabinete Jorge Rodríguez para amparar al sector de ciencia y técnica) y reemplazarla a ella.

Colombo
anotó esta sospecha pero abrió los ojos con lo que escuchó: fue la advertencia de la ministra sobre el amparo que da Makón en las oficinas del gobierno aliancista a ex funcionarios de la era cavallista que no han sido sometidos a examen de sangre y linaje (como Makón). Uno de ellos, a quien el funcionario confió tareas en un comité que estudia reformas en oficinas recaudadoras de la AFIP es, según la ministra, nada menos que el «ingeniero» Alejandro Bramer Markovic. Este ex funcionario se hizo célebre como gerente de la ANSeS y del PAMI llevado por el tándem Cavallo-Armando Caro Figueroa y se lo acusó de usurpar, presuntamente, los honores de los ingenieros sin haber concluido los estudios respectivos. «Siempre me llamaron ingeniero», desmarcó Bramer cuando se lo cuestionaron.

Más lejos que nunca de
Chacho, ella venía de mantener una larga charla con De la Rúa mientras estaba en Santiago de Chile y el Presidente en Chapadmalal, que fue más que un saludo de Año Nuevo. No sólo repasaron durante más de 45' en la línea el detalle de las reuniones que ella mantuvo en Chile sino que se quejaron de las andanzas verbales de Chacho durante el fin de semana.

Al salir,
Meijide creyó reforzado su lugar en el gabinete,

«No imagino la eliminación del Ministerio de Desarrollo Social a menos que se cree otra instancia donde todo lo que son programas sociales del ámbito nacional tuviera un espacio»
, reconoció.

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