Quizás como regalo de cumpleaños, el economista Carlos Melconian decidió mudar de profesión. Y se lanzó a la política -actividad con la que venía coqueteando desde hace unos meses- con un nuevo movimiento (Construir Buenos Aires, núcleo con pretendida instalación en la provincia): tribuna, cartel, discurso, eslogan y, además, lo que no es frecuente, una razonable cantidad de asistentes. Unas 1.500 personas lo acompañaron en Valentín Alsina, producto sin duda de las charlas que ofrece todas las semanas en distintos barrios y distritos donde posiblemente gasta lo que gana en otras charlas frente a empresarios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Planteó por supuesto un proyecto y dijo, sin demasiada convicción, que no lo motivaba 2007. Todo el tono de su discurso fue levemente crítico, también habló de Misiones -contra la perpetuidad- e invitó en el cierre con la proposición de las tres C: Caminar, que es conocer a la gente, el territorio, los problemas; C: Conversar, que es lo contrario de imponer, ya que el diálogo agrupa; y C: Construir, que es lo contrario de lo que ocurrió en los últimos 40 años en la Argentina.
Dejá tu comentario