Menem arriba. López Murphy es sorpresa a presidente
Surge de una encuesta de este diario y canal «América» -se vio anoche por televisión-, aunque limitada a la provincia de Buenos Aires. No obstante, el territorio bonaerense representa 37% del electorado del país, más de un tercio que votará en 47 días. Esta medición exclusivamente bonaerense tiene dos sorpresas: primero que Néstor Kirchner no llega a ser segundo en el territorio de su impulsor, Eduardo Duhalde. Disputa ese lugar con un llamativo Ricardo López Murphy, que estaría medio punto por arriba. La segunda sorpresa es que la fórmula Solá-Giannettasio, con el muy fuerte aporte de Chiche Duhalde, se impone para gobernador con una diferencia suficiente para estar al frente ante una eventual (y difícil) unión entre Rico, Patti, Kohan y Pierri. Son resultados significativos como tendencia por la importancia del distrito, aunque falte todavía encuestar a 63% del país. Pero si Kirchner no gana en zona bonaerense, cuna del duhaldismo, difícilmente supere a Menem en las demás provincias. La provincia, por si no asegura un triunfo en primera vuelta de Menem, podría asegurarlo en el interior más Capital Federal. Pero el dato fundamental que surge, aunque en encuesta parcial que se completará en los próximos días, es que con 52% de preferencia entre los electores, sumando lo que obtienen los tres candidatos (Menem, Kirchner y Rodríguez Saá), el justicialismo, forzado a ir dividido, podría no consagrar al futuro presidente de la Nación. Su puja interna le hace arriesgar un triunfo que le sería fácil si hubiera ido con fórmula única. Un segundo puesto de López Murphy debe alarmar al PJ, en esto sin divisiones.
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Néstor Kirchner muestra un alto crecimiento respecto de diciembre por el apoyo duhaldista, pero sin lograr «explotar» pese al explícito respaldo del matrimonio Duhalde a su candidatura. Subió, pero podría desilusionar al medirse precisamente el distrito bonaerense.
• Evidentemente, el Presidente no logró aún que se trasfiera al santacruceño ni siquiera el caudal mínimo de votos -entre 21% y 23%- que en la última década obtuvieron las boletas encabezadas o bendecidas por el matrimonio Duhalde. Ninguna de las cinco fórmulas presidenciales lleva a un bonaerense como candidato, ni siquiera de vice. Históricamente, no fue lo habitual.
• De todos modos, respecto de la medición de diciembre último, Kirchner crece con Daniel Scioli de vice: tres meses atrás, el patagónico medía 4%, ahora trepó a 14,4%, aunque no le basta para obtener un pasaje a la segunda vuelta.
• Elisa Carrió, por su parte, también creció, pero no es suficiente para quedar a la par de López Murphy, como ocurría en la encuesta de diciembre de «Ambito Político». La jefa del ARI registra 12,7% de intención de voto. Es mucho, pero queda relegada al cuarto lugar. Vale una interpretación: Carrió mejora sus chances en Capital Federal y en distritos del conurbano cercanos a la Ciudad de Buenos Aires, que tienen comportamiento electoral similar al porteño. A pesar de eso, no logra repuntar.
• Retroceso es el de Adolfo Rodríguez Saá. El sanluiseño encabezó la primera edición de la encuesta de «Ambito Político», luego en diciembre secundó a Menem y ahora cae al quinto lugar, con 10,4% de las preferencias de los votantes. Indudablemente, luego de un pico exitoso en la segunda mitad de 2002, Rodríguez Saá se vio afectado por menores apariciones mediáticas. Da la impresión de que sus «caravanas» por pueblos rinden poco. Igual, tiene chance a todo, inclusive a ser decisivo en un ballottage si él no lo integra.
• Hay dos detalles interesantes para evaluar. López Murphy por derecha y Carrió por izquierda licuaron el caudal electoral que en los últimos años tuvo el radicalismo. Si en un escenario virtual, el economista y la diputada se juntaran, sumarían 27,5% de los votos y alcanzarían a Menem. Claro que, si el peronismo también se unifica, el primer lugar seguiría en manos del PJ, pero la UCR recuperaría el segundo lugar y se volvería al esquema de bipolaridad que reinó en la Argentina, aunque con variables, desde la década del '40. Si López Murphy y Carrió volvieran al radicalismo, el primero sería su nueva cara de centroderecha, mucho más sólido que el espacio que ocupó De la Rúa en la UCR. Y Carrió sería el ala centroizquierda, también mucho más fuerte que la que hoy ocupan Alfonsín y Moreau sin atraer votantes.
• Detrás vienen dos candidatos de izquierda: la ultra Patricia Walsh (2,1%) y el moderado porteño Alfredo Bravo (1,5%), convertido en el primer presidencial del socialismo unificado luego de décadas de separación entre populares y democráticos. Los demás se reparten migajas: Manuel Herrera, Jorge Altamira o Zaffore, del MID, apenas registran menciones para romper el cero.




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