20 de noviembre 2001 - 00:00

Menem y Duhalde, por una vez, coincidieron

Eduardo Duhalde y Carlos Menem coincidieron finalmente en algo. Que la presidencia provisional del Senado, virtual vice de la Nación, debería quedar en manos del radicalismo para respetar la línea sucesoria. Posiblemente, sea la antesala de un cambio de opinión en el PJ senatorial que el jueves debería formalizar o desistir del amague de copar la presidencia alterna de la Cámara.

Duhalde
fue un adelantado en la materia. Ya antes de la elección del 14 de octubre, sostenía la conveniencia de entregar esa silla al oficialismo, a pesar de que el peronismo iba camino de tener mayoría en el hemiciclo.

El caudillo de Lomas de Zamora apostaba todas sus fichas a coronar al quilmeño Eduardo Camaño en la cúpula de Diputados y, por lo tanto, le era ajeno el futuro de la otra ala parlamentaria. Además, está obligado en el Senado a bajarse de cualquier pelea: las perderá todas.

Comenzó a virar de declaraciones públicas, luego de que Ramón Puerta y compañía condicionaron la entronización del duhaldista Camaño a que los delegados del bonaerense en el Senado apoyaran el ascenso del misionero a la presidencia provisional. A partir de ese momento, Duhalde aceptó que el PJ rompiera la tradición legislativa, aun cuando íntimamente hubiera querido respetar la costumbre. Para evitar polémicas o contradicciones, el antecesor de Carlos Ruckauf recién volverá pasado mañana de su excursión antiestrés a Brasil.

Uno de sus hombres de consulta -y también de Ruckauf-, el entrerriano Jorge Busti, dijo que no iba a levantarse contra la opinión mayoritaria de los senadores electos, pero que asumir la virtual vicepresidencia de la Nación era como el abrazo del oso y que, de hecho, significaría cogobernar con Fernando de la Rúa.

El cautivo de Don Torcuato no se pronunció públicamente, pero muchos interpretaron que lo hacía por él Eduardo Menem, quien renunció al cargo en diciembre del '99 para entregárselo al delegado del entonces flamante gobierno de la Alianza. José Genoud (UCRMendoza) sucedió al senador Menem en ese momento.

• Confución

El hermano del ex presidente se basó en una cuestión jurídico-política para ratificar que la presidencia provisional debe pasar a manos del radicalismo. Ayer, señaló que si el peronismo ocupa la conducción de la Cámara alta significará «un nuevo debilitamiento del gobierno, con lo cual -agregó- no gana nadie».

«Va a traer confusión en los roles de gobierno y oposición y esto no es bueno para el país»
, dijo Menem en declaraciones radiofónicas. «Creo que es un error, porque con esta decisión desde afuera se puede ver que el peronismo va a compartir el gobierno, y esto no es bueno para el peronismo», subrayó en sorprendente sintonía con Busti, aunque sin soslayar que respetará la decisión del grueso del bloque.

Hoy, a las 19, deliberará el sector hegemónico de la bancada a estrenar que logró 23 adhesiones sobre un total de 41, y que se lo conoce como la gran alianza de sectores inter-nos, reelectos, grupos BaPro (ruckaufista) y SanCor (Santa Fe y Córdoba), más parte del Frente Federal (pampeanos, formoseños, jujeños, fueguinos, etcétera).

En una oficina contigua a la que utilizan los legisladores en funciones, deliberarán
José Luis Gioja (San Juan), el riojano Jorge Yoma, Carlos Verna (La Pampa), el propio Busti, el correntino Angel Pardo, Juan Carlos Maqueda (Córdoba) y el santafesino Oscar Lamberto.

En una preparatoria para el anuncio del jueves, tratarán de dar por cerrado el acuerdo de palabra que «bendijo»
Duhalde, y anticipado por este diario, según el cual Puerta y Maqueda serán presidente y vice del cuerpo, mientras que Gioja -con el formoseño Jorge Mayans o el salteño Marcelo López Arias de coequiper-tendrá continuidad al frente del bloque.

A este organigrama le falta un detalle trascendental. Falta que
Cristina Kirchner acepte la jefatura de la Comisión de Legislación General y desista de sentarse en Presupuesto o Asuntos Constitucionales, donde proseguirán Verna y Yoma, respectivamente, en calidad de gerentes.

La primera dama de Santa Cruz está virtualmente afuera del bloque, ya que -aliada con
Duhalde, Puerta y parte del Frente Federal que participó del Congreso anti-Menem de hace 15 días-exigió que se le diera una de las dos comisiones clave.

Además de componer las querellas de entrecasa, deberán negociar la mesa de saldos que le ofrecerán al radicalismo. La semana pasada,
Mario Losada -que ejercía un interinato por el viaje de Fernando de la Rúa a Europa-recibió en Casa de Gobierno a colegas entrantes y salientes para repasar los antecedentes de la presidencia provisional, con ayuda del prosecretario de la Cámara, Ma-nolo Canals.

Los senadores del oficialismo, alentados por el chubutense
Carlos Maestro, se juramentaron a pedir por la mayor cantidad de comisiones posibles, conscientes de que el PJ ya se adelantó en ese rubro.

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