Luis Patti insistió ayer en que Carlos Menem le ofreció hacerse cargo de la campaña de segunda vuelta en territorio bonaerense, tras la crisis que se desató en esa comarca menemista por la superioridad de adhesiones que cosecharon Kirchner-Scioli, sobre todo en el conurbano, el domingo pasado. Nadie en los cuarteles menemistas confirmó la especie. Alentado por Juan Carlos Romero, el hombre fuerte de Unidad Federalista avanzó varios casilleros en el mapa provincial -guadaña en mano-, después de conseguir una ventaja para Menem de 3,5% sobre el santacruceño en Escobar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La nominación de Patti está atada a versiones que ponían en duda la permanencia de Alberto Kohan como aspirante a la gobernación de Buenos Aires, rubro en el cual también se anotaron para competir el mismo intendente de Escobar y Alberto Pierri. Un típico caso para derivar a terapia de grupo.
Allegados al secretario general de la presidencia señalaron que «carece de sentido hablar de un paso al costado cuando los comicios provinciales son el 14 de setiembre; ahora, lo prioritario es el ballottage». El clima no parece el más propicio para coordinar la caza de votantes desde la variopinta vereda del peronismo de Anillaco.
Hoy, los promotores de Kohan visitarán a Menem para plantearle que los resultados adversos en el Gran Buenos Aires no se originaron por fallas en la fiscalización de los comicios (aunque admiten que no incentivaron a quienes debían controlar los votos y, al igual que el resto de las parcelas en pugna, se achacan culpas entre sí). A Elisa Carrió también le faltaron controles -aducen-, y, sin embargo, en el feudo de Manolo Quindimil, Lanús, llegó al segundo puesto. Daniel Lalín, Alberto Oliva, Oscar «Chango» Blanco, Tránsito Saucedo y Juan Carlos Cobas, que peregrinarán hasta el Hotel Presidente para dar explicaciones, coinciden sí en que cometieron un error táctico: pensar que los jefes comunales del duhaldismo no iban a bajar línea en sus municipios para sacarle una ventaja de 10 puntos al riojano e impedir así un triunfo holgado en todo el país, tal cual sucedió en la primera vuelta.
Los kohanistas y afines -se excusan- no creyeron que sus rivales se iban a manejar como en una interna partidaria a la hora de arrastrar ciudadanos hasta las urnas. «Nosotros nos preparamos para una elección general», argumentan. Sea como fuere, son conscientes de que en la definición del 18 de mayo no pueden darse el lujo de descuidar a los fiscales. En esas mesas, sólo habrá autoridades públicas y un representante por cada uno de los 2 candidatos.
En el interior de Buenos Aires, subsisten conflictos similares que superar, tanto en el plano logístico como en el político. El vice de Patti, José Luis «Patón» Pérez, reclama una reorganización en las secciones 5° y 6°. Con una importante cosecha en su terruño, Balcarce, donde Menem-Romero le sacaron 9 puntos de ventaja al Frente para la Victoria, espera mejorar la performance en Mar del Plata. En General Pueyrredón, el Frente por la Lealtad quedó detrás de Carrió, la fórmula oficial, Ricardo López Murphy y Adolfo Rodríguez Saá.
Si prospera el trabajo de Patti, uno de sus hombres, el ex comisario inspector Carmelo Impari (quien peleará la intendencia marplatense dentro de 4 meses y medio) podría hacerse cargo de la campaña.
Dejá tu comentario