Mezcla de sensaciones en el búnker K

Política

"Nunca nos imaginamos una diferencia tan grande", esa fue la frase que más se escuchó por lo bajo en el búnker de Daniel Filmus, luego que el candidato de Cristina de Kirchner en la Ciudad confirmó que dará la pelea en el balotaje contra Mauricio Macri.

Cerradas las urnas, poco a poco, se fueron congregando candidatos, militantes y dirigentes del kirchnerismo -en su mayoría jóvenes- en el teatro Tango, ubicado en la planta baja del Hotel NH de la calle Cerrito al 500. Todo fue euforia, optimismo y cánticos hasta que los primeros datos oficiales salieron a la luz. La diferencia era de 15 puntos y los murmullos sobre un posible renunciamiento a la segunda vuelta se instalaron en el hall central. Las sonrisas cambiaron por caras largas y los cantitos bajaron la intensidad. Los portavoces se contagieron de mutismo. La ansiedad se palpó en el improvisado salón fumador que se armó en la calle, tras las puertas de entrada de vidrio al teatro. Esperaban la palabra de Filmus.

El escrutinio avanzaba y la calma no aparecía. "Jamás pensé que no iba a superar la barrera de los 30 puntos", confió a este cronista uno de los integrantes del comando de campaña K. La estrategia ahora es plantear que fue una elección histórica para el Frente para la Victoria en Capital y convocar a todos los otros partidos a que se sumen al gobierno de coalición. "Por lo menos somos la primera minoría", se consoló el creativo.

El diputado ultra K Fernando "Chino" Navarro fue uno de los dirigentes que celebró el resultado. "No hay mayoría en la Ciudad, hay dos minorías: la de Macri y la de Filmus. Ir a una segunda vuelta es bueno porque permite debatir qué Ciudad se quiere, cómo se van a resolver los problemas estructurales que tienen que ver con la Nación y la Provincia como seguridad, transporte y medio ambiente", afirmó a ambito.com.

"Para ganar, hay que conformar una gran coalición que trascienda los partidos políticos y sociales, que tenga que ver con las necesidades, las inquietudes y sueños de todos los porteños", completó. Sin embargo, a la hora de analizar la diferencia de puntos, dijo que si era de más de 10 puntos "obviamente es difícil de remontar, nunca dijimos que era fácil, por eso el atractivo de poder ganar la Ciudad".

En cambio, para el animado legislador Francisco "Tito" Nena "todas" las diferencias son remontables. "Macri no ha tenido la totalidad de los votos, somos conscientes que si convocamos a todos los sectores se puede cambiar el rumbo de esta ciudad", manifestó en diálogo con este medio.

A cuatro horas del fin del comicio y con más del 55 por ciento de los votos escrutados, Filmus, su compañero de fórmula, Carlos Tomada, y los dos primeros legisladores electos de la lista del FpV, Juan Cabandié y Gabriela Alegre, pisaron el escenario. Ahora la diferencia llegaba a 17 puntos.

"Vamos a ir a una segunda vuelta a defender nuestros principios", fue la primera mención de Filmus al balotaje del 31 de julio, luego de un prologando silencio en respeto a la marcha peronista.

"Es posible construir una nueva mayoría de cara al 31 de julio, convocamos a todas las fuerzas políticas que eligieron caminos alternativos pero que quieren el mismo modelo de Ciudad. En la UBA escuché muchas coincidencias que hablaron de Ciudad más justa que resuelva problemas de seguridad y de basura. Vamos a pensar un proyecto común", exclamó Filmus durante su discurso, que duró casi 10 minutos.

A los costados del escenario los acompañaron funcionarios nacionales, diputados nacionales, legisladores de la Ciudad, los candidatos comuneros y decenas de dirigentes. Entre ellos, se cargaron el resultado Mercedes Marcó Del Pont, Juan Pablo Schiavi, Martín Sabbatella, Aníbal Ibarra, Carlos Kunkel, Hugo Yasky, Ernqie Albistur, "Chino" Navarro, Andrés "Cuervo" Larroque, Mariano Recalde, José Ottavis, María Rachid, Carlos Heller, María José Lubertino, "Tito" Nenna y Víctor Santa María.

En su exposición, Filmus también incluyó para sumar a esa nueva mayoría a quienes votaron en "blanco, a los que votaron otras fuerzas y a los que quieren el cambio para que a partir del 10 de diciembre tengamos la Ciudad que todos soñamos".

Pasadas las 23.30, luego de tanta emoción y tristeza, y con el desafío de achicar la enorme brecha alcanzada por Macri, reinaba en despoblado búnker K la mezcla de sensaciones: "Es una victoria con sabor derrota". La diferencia ya era casi de 20 puntos.

Dejá tu comentario