Cambio en la doctrina de defensa: derogan política de Macri para FF.AA.

Política

El decreto se conoció cuando Alberto Fernández había autorizado despliegue del Ejército en la frontera con Bolivia.

Alberto Fernández derogó la doctrina de Defensa de la administración de Mauricio Macri y restableció los decretos que regían en la gestión de Cristina de Kirchner. La vuelta atrás se conoció en el Boletín Oficial con la publicación del Decreto 571/2020 que restableció como misión principal de las fuerzas responder sólo agresiones de un estado externo. La norma repone el modelo de defensa de carácter “defensivo”, de rechazo y oposición a políticas, actitudes y capacidades ofensivas de proyección de poder hacia terceros Estados. En idioma simple; “pego cuando otro país me pegue”.

La simplificación permitiría ver que esa concepción deja afuera realidades geopolíticas del mundo actual y futuro, por caso, los ciberataques, que ponen en riesgo por igual la soberanía, la integridad territorial o la independencia política del país, la vida y la libertad de sus habitantes y rara vez se identifica un país como agresor. Hay más agresiones externas de actores no estaduales tipificadas por las Naciones Unidas que también quedan al margen de la doctrina del presidente Fernández que fue pensada 14 años atrás en gabinetes de la entonces ministra Nilda Garré. Necesidades políticas de coyuntura dieron por tierra con el pensamiento de defensa de la era macrista, “Deróganse los Decretos Nros. 683 del 23 de julio de 2018 y 703 del 30 de julio de 2018”, dice el primer artículo del decreto que firmaron este lunes el presidente Fernández, su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y el ministro de Defensa, Agustín Rossi, quien ahora tiene un plazo de 180 días para elaborar una nueva doctrina.

El texto se conoció justo cuando el propio Fernández autorizó el despliegue de más de medio centenar de soldados del Ejército Argentino hacia la frontera con Bolivia. La movilización ocurrió tras una serie de pedidos de intendentes salteños de localidades próximas a la frontera boliviana y del propio gobernador de Salta, Gustavo Sáez. La permeabilidad de la línea fronteriza anima a ciudadanos bolivianos a pasar a territorio argentino sea para comercio o para contrabando. En la emergencia viral la circulación por pasos ilegales alertó a las autoridades provinciales, vecinos de Los Toldos reclamaron por nota al gobernador salteño que el Ejército patrulle la zona. Fernández autorizó el apoyo del Ejército a las tareas que realiza Gendarmería Nacional en tres puntos que consideraron claves: Salvador Mazza, Aguas Blancas y Los Toldos. Los operativos conjuntos se intensificaron en localidades que limitan con Bolivia a fin de evitar el paso de ciudadanos extranjeros a la provincia teniendo en cuenta la situación epidemiológica por el Covid-19 en el vecino país.

La misión se enmarcó en el Operativo Integración Norte, un esquema de apoyo logístico a las fuerzas de seguridad que viene ejecutándose desde el Gobierno Kirchner y lo continuó Macri. En rigor, la presencia de personal con armas y equipos es una forma de disuasión ante presuntas actividades delictivas. Este operativo busca anticipar, disuadir y superar posibles amenazas que afecten la seguridad nacional. En ese marco, tiene por objeto fortalecer la presencia del Estado en la frontera norte del país, apoyando el Plan Fronteras Protegidas de las Fuerzas de Seguridad.

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