Movilizan a la Justicia por rechazo masivo a presidir las mesas

Política

La Justicia electoral se encontraba ayer imposibilitada de constituir más de 80% de las mesas de votación de Capital Federal y provincia de Buenos Aires. Allí se concentra casi 48% del padrón electoral, pero el masivo rechazo de telegramas que convocaban a la ciudadanía a actuar como autoridades de mesa obligó a la Junta Electoral Nacional a pedir con carácter de «urgente» a la Corte Suprema de Justicia que autorice convocar a empleados y funcionarios judiciales para que supervisen las mesas de votación este domingo en la Ciudad de Buenos Aires.

El pedido, que ayer fue girado por la Corte Suprema a la Cámara Nacional Electoral, responde al rechazo de 15.249 telegramas de un total de 17.751 enviados para designar autoridades de mesa con miras a los comicios del domingo próximo, informaron fuentes judiciales.

Un complot de los porteros de la Capital Federal rechazando telegramas para que los copropietarios de sus edificios no concurran como autoridades de mesa el domingo, ciudadanos amotinados en sus soleadas casas de country de fin de semana y la apatía general que caracterizó la campaña electoral de este año generan en la Justicia el temor de que no haya un efectivo control ciudadano en los comicios presidenciales.

  • Dificultad

    Ante jueces del máximo tribunal de la Nación, integrantes de la Junta Electoral -que en lugar la jueza Marta Herrera y Oscar Ameal y María Servini de Cubría- advirtieron sobre la dificultad que generó la acordada de la Cámara Nacional que impide a los afiliados a partidos políticos asumir la carga pública de actuar como autoridad de mesa. Pese a los esfuerzos y a la campaña impulsada por los jueces electorales, la Justicia teme que los ciudadanos eludan en masa su carga pública y no asistan a los centros de escrutinio a controlar la votación de manera independiente.

    Todo esto se traducirá en una mayor lentitud en el proceso de votación porque a falta de autoridades de mesa, el personal policial deberá salir a la calle a detener a votantes desprevenidos para que suplan a las autoridades ausentes. Los telegramas que envía la Justicia electoral convocando a las autoridades de mesa designadas vuelven apilados porque sus destinatarios no los reciben o denuncian cambio de domicilio.

    El retraso en el inicio de la votación en aquellas mesas donde no asistan las autoridades designadas se puede traducir, según temen los jueces electorales, en una mayor falta de transparencia en el resultado final de la votación, dando lugar a más impugnaciones y cuestionamientos del escrutinio.El rechazo de los porterosde edificios de propiedad horizontal, que responden al sindicalista kirchnerista Víctor Santa María, genera suspicacias, teniendo en cuenta que el gremio está alineado con Alberto Fernández, el jefe de Gabinete.

    Ayer, el juez federal con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires, Manuel Humberto Blanco, admitió estar «preocupado» por la inusual cantidad de autoridades de mesa para las elecciones del próximo domingo que «se excusan de esa obligación y por las que no son ubicadas por haber cambiado su domicilio».

    «Como nunca, todo el mundo aparece como que se hubiera mudado, porque los telegramas de citación que se envían por el Correo Argentino llegan devueltos con la novedad de que el ciudadano designado para esa función se ha mudado de domicilio», explicó Blanco. El magistrado dijo que «hay una terrible cantidad de mudanzas que jamás pudiéramos haber imaginado» y aunque se mostró confiado en «las soluciones que podría aportar la Justicia electoral para resolver la cuestión», no dejó de manifestar que está « preocupado» por esta situación que se registra a pocos días de los comicios.

    Blanco estimó que «nos faltadesignar un 80 por ciento» de las autoridades de mesa del domingo «por la invocación de razones para no cumplir con esa obligación y, sobre todo, por la imposibilidad de notificar a esas personas».

    En la provincia de Buenos Aires, principal distrito electoral del país, donde podría definirse el nombre del próximo presidente, está previsto que funcionen el día de los comicios unas 28 mil mesas, masculinas y femeninas, cada una con un presidente titular y un suplente.

    «Siempre, en cada elección, hay excusas, renuncias, gente que se mudó, pero nunca en esta proporción. La cantidad de mudados que hay en esta oportunidad a mí me llama la atención porque todos se han puesto de acuerdo y coincidentemente han buscado la misma excusa o el Correo trabaja mal», agregó Blanco.
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