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La animadora Mirtha Legrand votó a media mañana de ayer en una escuela de la avenida Pueyrredón de la Capital Federal. Nacida en Santa Fe, la actriz de los almuerzos residió siempre en Buenos Aires.
• Para su marido, Eduardo Duhalde, el trámite fue más tranquilo. El ex presidente caminó las ocho cuadras que separan su casa del colegio Florentino Ameghino, donde sufragó poco antes de las 13.
• Quien sí tuvo que esperar para emitir su voto fue la vicegobernadora Graciela Giannettasio, en el barrio Don Orione de Florencio Varela: tuvo que hacer cola durante más de una hora ante la cantidad de concurrentes, como consecuencia de la demora en la apertura de las mesas.
• Otro que votó sin problemas fue el gobernador Felipe Solá, que viajó hasta el pueblo de Tomas Jofré, cerca de Mercedes, acompañado por una comitiva de periodistas a los que -cábala felipista- agasajó con un asado. Unos minutos antes, su ex esposa, Teresa González Fernández, había salido -una vez más- a reclamar que el kirchnerismo reconozca la importancia de Solá en el proceso de ruptura con el duhaldismo.
• Las demoras en la votación fueron repetitivas: se conjugaron el atraso en la llegada de las urnas, la falta de autoridades de mesa y, a partir de media mañana, la concentración de votantes que en varios lugares de la provincia superaba 50 por ciento del padrón.
• En tanto, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, se dedicó a filosofar sobre por qué hubo resistencia de los ciudadanos a sentarse 10 horas en una mesa de votación. Es producto, dijo, del «divorcio de la gente con la política que comenzó con la crisis de 2001». No supo explicar, sin embargo, por qué tardaron en llegar las urnas a las escuelas.
• La falta de autoridades de mesa provocó hechos curiosos. El Código Electoral establece que ante la ausencia de los convocados deben hacerse cargo quienes estén haciendo fila para votar. Fue lo que les ocurrió a dos enfermeras en Tigre, que fueron intimadas para actuar como autoridades, pero se negaron -arguyendo que debían ir al trabajo-, lo que motivó su detención por parte de la Policía y el inicio de una causa penal. «Si nos hubiesen avisado antes, hubiésemos pedido permiso en el hospital», dijo Gloria Cardozo, una de las mujeres detenidas.
• Igual de desafortunado fue el caso de Hipólito Francisco González, que debía votar en la escuela Inmaculada Concepción, en la localidad de Burzaco, pero no pudo hacerlo porque en el padrón aparecía en condición de «fallecido».
• Otro incidente violento se registró en el partido de San Martín, minutos antes de que cierre la votación, cuando un hombre disparó tiros al aire en la puerta de la Escuela 31 para intimidar a otro automovilista con quien se disputaba un lugar para estacionar.
• Quien quiso sacar provecho personal de la votación fue un joven de 25 años que entró en el cuarto oscuro de la escuela De las Dos Hermanas, en Villa Madero, partido de La Matanza. Intentó sustraer una videocasetera con la que quiso huir, pero fue detenido por la Policía. El hecho involucró a Sebastián Gonzalo Lorenzo, quien ingresó a votar. Lo hizo sin llamar la atención, salvo porque se había sacado el buzo, lo que llamó la atención del presidente de mesa, quien se percató de la falta del artículo electrónico tras lo cual avisó a la Policía, que aprehendió al joven mientras intentaba huir del colegio.
• A las corridas estuvieron, como cada elección, los remiseros y taxistas, que se hacen un «plus» trasladando votantes. Especialmente en el conurbano bonaerense, el «aparato» -de distintos partidos; no es exclusividad, ni mucho menos, del PJ- se dedicó a movilizar a los electores.




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