17 de febrero 2006 - 00:00

Nuevo embajador de EEUU

Su apellido, Wayne, inspira algún respeto. Será el nuevo embajador que George Bush le envíe a Néstor Kirchner. Ayer, la Cancillería argentina le dio el plácet a Earl Anthony Wayne, quien reemplazará a Lino Gutiérrez, como había adelantado este diario pocos días después de la malograda Cumbre de las Américas. Wayne es un experto en negociaciones comerciales con países latinoamericanos (firmó tratados con Chile y con Perú, entre otros). Sus últimas experiencias fueron, sin embargo, más agitadas: sus superiores le confiaron la asistencia para la reconstrucción de países afectados por el tsunami y la ayuda a Pakistán después de su último gran terremoto. Es posible que Kirchner esperara el reemplazo para él también relevar a su embajador: José Octavio Bordón.

Ya que se tratan como duros, George Bush le envió a Néstor Kirchner a Wayne como representante. Earl Anthony Wayne será el nuevo embajador de los Estados Unidos en la Argentina. Ayer le dieron el plácet desde el Palacio San Martín. Deja el cargo, así, Lino Gutiérrez: lo había adelantado este diario cuando se produjo el fracaso de la Cumbre de las Américas, que sacudió las ramas de la Subsecretaría de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado.

A propósito de sacudir ramas, Wayne deja algunas experiencias agitadas para representar a su país en la Argentina. Fue el encargado de su país en la reconstrucción de áreas afectadas por el tsunami y el responsable de asistir a las víctimas del último terremoto de Pakistán. «No se sabe si lo mandan a descansar o le superan el desafío», bromeaban ayer los diplomáticos argentinos. Algo es seguro: habrá que encontrar excusas importantes para impresionar a Wayne con dramas que justifiquen incumplimientos.

La designación de este diplomático ofrece algunas peculiaridades. A diferencia de sus antecesores, no proviene del tronco latino de la cancillería norteamericana. Si bien negoció varios tratados comerciales en la región (con Chile y Perú, por ejemplo), su formación deriva de otra especialidad. En los 80 y 90 dedicó mucho tiempo a actividades antiterroristas en Irán (durante la guerra de George Bush padre) y detrás de la Cortina de Hierro. Antes de eso estuvo dedicado a las relaciones entre su país y Europa.

Ayer José Bordón, el embajador argentino en Washington, saludó la nueva designación y consignó que ya trabajó con el nuevo delegado. No se animó a decir si lo seguirá haciendo: en la Cancillería sospechan que Kirchner estaba esperando que Bush le reemplace a su representante para él también relevar al suyo. Si es por esa versión, Bordón se irá pronto, casi en simultáneo con Lino Gutiérrez, y será reemplazado por Héctor Timerman, el cónsul general en Nueva York.

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