1 de febrero 2001 - 00:00

Olivos: Chacho ahora habla del Senado, no de senadores

La comisión que creó el gobierno para suturar las muchas heridas de la Alianza y, así, poder presentarla en la campaña de este año tuvo ayer su primera reunión. Fue satisfactoria. Si se lo observa con simpatía, el equipo es una especie de corralito con el que el gobierno intenta contener al díscolo e imprevisible Carlos Chacho Alvarez. Construido, los radicales se encargaron ayer de llenarlo de juguetes: reglamentaciones para reformar el Senado, nuevas leyes sobre listas sábana, ajustes en las Legislaturas, es decir una serie de iniciativas capaces de llevar la prédica de Alvarez al plano institucional. Toda una juguetería para evitar que Chacho siga denunciando a los senadores radicales que pretenden reelegirse.

El debut de la Comisión de Acción política de la Alianza, reunida ayer a partir de las 18.30 en Olivos, no produjo grandes resultados.

Quizás el más importante haya sido la foto que mostró, sonrientes, a Fernando de la Rúa junto a Carlos Chacho Alvarez y Raúl Alfonsín, más los plenipotenciarios de la UCR -Chrystian Colombo, José Luis Machinea y Federico Storani-, y el Frepaso, Darío Alessandro y el intendente socialista de Rosario, Hermes Binner. Sobre el final, radicales y frepasistas optaron por ir separados a la conferencia de prensa.

Y allí pudo escucharse que mientras Chacho Alvarez daba por sentado que su iniciativa de «un Senado distinto» andaba viento en popa, «Fredi» Storani aclaró que había quedado «para ser analizado». Colombo aclaró luego que sería preparado un proyecto «desde el punto de vista del funcionamiento» de la Cámara alta, que obviamente deberá ser aprobado por una ley del Congreso; no se aclaró si del actual o el que quedará conformado después del 10 de diciembre.

La reunión del nuevo equipo sirvió para que Alvarez aconsejara «no bajar las banderas de transparencia, sobre todo en el caso del Senado». A los radicales les pareció fantástica la introducción de ese tema para, una vez más, intentar «pialar» al jefe del Frepaso. Entre De la Rúa, Colombo y Storani lo alentaron a promover leyes, resoluciones y cualquier tipo de proyecto para reformar el Senado y cualquier otra institución política.

Informes

El objetivo, obvio: que no se personalice la campaña de Alvarez y su «dedo eléctrico», señalando a los candidatos que no deberían someterse a la consideración de los votantes.

De la Rúa les pidió después a Colombo y a Machinea que informen al resto sobre sus tareas actuales. El jefe de Gabinete explicó detalladamente su gestión para cumplir con la reforma tributaria y anunció sus próximas reuniones al respecto: «Mañana (por hoy) tengo a los de la UIA y al campo, y el viernes (por mañana) a los 'gordos' de la CGT. La semana que viene estará terminado el temario y convocaré a las fundaciones y centros de estudio para hacer referencias». «Acuérdese de la carta a los gobernadores, Chrystian», aprovechó a pedir el Presidente, quien quiere informar personalmente a las provincias sobre la marcha de esta gestión. Después el jefe de Gabinete sumergió a todos en uno de los tópicos de Alvarez: la creación de una agencia que concentre todas las partidas de gasto social.

Machinea, por su lado, interpretó otra vez su himno a la alegría, justificado más en noticias ajenas a su voluntad que en lo que él mismo produce. Hasta Alvarez echó incienso hacia la augusta figura de Alan Greenspan y su baja de tasas. Después explicó el viaje que iniciará a los Estados Unidos para encontrarse con Paul O'Neill, el nuevo secretario del Tesoro.

Tema conflictivo

De la Rúa se sentó en la cabecera, con Alfonsín a su derecha y Chacho a la izquierda. Al ingresar a Olivos el jefe del Frepaso había anticipado que durante la reunión no se iba a hablar de candidaturas para el Senado, un tema conflictivo para la coalición de gobierno. Sobre todo desde que Elisa Carrió comenzó a repetir que «nunca dejé el progresismo», una frase dirigida al ex vicepresidente. Por no hablar de los radicales que amenazan a Chacho con una interna abierta, frase que para él representa lo que los crucifijos para los vampiros.

Lo primero que dijo Alvarez cuando enfrentó a la prensa, como si hubiera sido una de las exigencias del resto de contertulios, fue que la comisión «no constituye un doble comando del gobierno». Dijo que «esta mesa de diálogo no compite con el Presidente en sus decisiones. Y no hay un doble comando ni una mesa que condicione al Presidente».

Afirmó que «acordamos que la Alianza debe presentar un nuevo modelo institucional del Senado», dijo Alvarez, quien enfatizó que en la Cámara alta hubo una «degradación» al conocerse el supuesto pago de coimas. Sostuvo que «es necesario un cambio drástico del Senado, independiente de lo que determine la Justicia».

El ex titular de la Cámara alta indicó que el funcionamiento del Senado «es opaco» ante la sociedad, si bien señaló que no todos los integrantes de ese cuerpo actuaron de la misma manera. Alvarez afirmó que «antes de hablar de candidaturas hay que ver qué tipo de senador quiere la Alianza». Luego del encuentro, Chacho evitó hablar de su eventual candidatura para senador, en tanto que remarcó que el gobierno «apuntará a reunificar planes sociales y reactivar la producción».

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