"Operativo clamor" por Cristina en Buenos Aires
-
Gendarmería y Prefectura resisten pago de deudas con obra social militar
-
El embajador de EEUU reforzó el apoyo a Milei: "La inversión ya está llegando"
Cristina Kirchner
• Si esto fuese así, el «operativo clamor» no sería más que un simulacro para iniciar la campaña de la senadora en la provincia que, por otro lado, la propia primera dama lanzó recientemente, primero -dos viernes atrás- en el encuentro de Derechos Humanos en el Teatro Cervantes y luego, el viernes último, en el Festival de Cine de Mar del Plata, donde entregó el Astor de Oro a Federico Luppi. Si en TV a los «chivos» se los redefinió como Publicidad No Tradicional (PNT), Cristina podría patentar la CNT: Campaña No Tradicional.
• Así y todo, el kirchnerista Partido Proyecto Popular (PPP-K, para distinguirlo del PPP de Carlos Menem), que bendecido por Julio De Vido, coordina el titular del ONABE, Fernando Suárez, sacará militantes a la calle y contratará a artistas de brocha gorda -es, cada vez más, un arte la proclama política de paredón- para promocionar la candidatura de Cristina. Lo mismo harán otras facciones: por caso, la «pata» de Peronistas para la Victoria que comanda el viceministro de Interior, Luis Ilarregui. Sin embargo, en esa cruzada no estarán otros kirchneristas: ni los piquetransversales de Luis D'Elía (FTV) ni el peronismo piquetero de Emilio Pérsico (MTD Evita) ni el ala de Peronistas para la Victoria de Carlos Kunkel se plegarán al clamoreo. No porque no quieran a la primera dama en la provincia -todo lo contrario, la creen imprescindible-, sino porque dan por hecho que competirá en Buenos Aires, pero que no hay que apurar los plazos. «¿Para qué hacer un operativo clamor de algo que va a suceder?», se preguntó uno de ellos.
• A su vez, también los felipistas podrían sumarse al «operativo clamor». Algunos ya lo hicieron: Julio Alak, por caso, repite hasta el hartazgo que «Cristina es imprescindible» para el proyecto de secesión del felipismo contra Duhalde. Pero no todo es lineal: a la convicción de que es necesario que la primera dama sea candidata en la provincia, Felipe Solá agregó un enfoque adicional. Consiste en lo siguiente: si Kirchner, con Cristina como rompehielos, entra en la provincia y pide la unidad total del PJ, el proceso de diferenciación del duhaldismo que empuja el gobernador perderá fuerza y autenticidad porque terminará compartiendo boleta con aquellos a los que aplica el catálogo completo de malas palabras publicables. Por eso, Solá adhiere a otra alternativa: que la senadora se presente en Buenos Aires, pero le permitan -Kirchner y Duhalde, se entiende- ir por la «colectora», es decir: como sublema colgado de Cristina, pero con boleta propia en el resto de los cargos para enfrentar al PJ duhaldista que, respetando la metáfora vial, sería la autopista.



Dejá tu comentario