16 de julio 2001 - 00:00

Otra fractura achica espacio del Frepaso

Mientras los gobernadores del oficialismo forzaban un "amplio apoyo" al gobierno nacional -que se conoció antes de que Chrystian Colombo confirmara los alcances del ajuste para dejar en off side a los mandatarios del PJ-, el Frepaso entraba anoche en una previsible zona de tormentas. La decisión del presidente Fernando de la Rúa de ratificar el plan del ministro de Economía, Domingo Cavallo, y rechazar las propuestas alternativas (no afectar jubilaciones con recorte, salvo las de privilegio) que le acercaron frepasistas y radicales, con el aval de Raúl Alfonsín, dejó a los chachistas en una situación más que incómoda. Hoy resolverán si continúan dentro de la Alianza, reforzando el perfil crítico (lo cual provocará deserciones aisladas), o si emigran en masa con el todavía oficialista Darío Alessandro. Lo que no se podrá evitar es que rechacen el decreto cavallista en la Cámara de Diputados.

El Frepaso quedó anoche al borde de la ruptura con la Alianza, luego de que el gobierno ratificara el paquete de medidas de Domingo Cavallo y desatendiera las sugerencias alternativas que le acercaron Darío Alessandro y el radical Horacio Pernasetti. Hoy habrá deliberaciones de la plana mayor frepasista para resolver el futuro de la agrupación, más allá de que se descarta que el decreto de ajuste será rechazado por el bloque del Congreso.

Aun cuando Alessandro prefiera reforzar el perfil crítico sin eyectarse del oficialismo (táctica que adoptó desde el jueves pasado), la situación parece insostenible para algunos diputados, por caso la bonaerense Graciela Ocaña o la porteña María América González, que nunca estuvieron dispuestos a avalar un recorte de sueldos menores a $ 1.500 en la administración pública o la poda de jubilaciones, salvo que sean las llamadas de privilegio.

El jefe de la bancada, que hace malabares desde fines del '99 para conservar la conducción del bloque aliancista y, al mismo tiempo, levantar un dique a los potenciales emigrantes de su propia tropa, trató de contener el viernes cualquier conato de rebelión. Con el vicegobernador de Mendoza, Juan González Gaviola, el senador Pedro Del Piero, Nilda Garré y el intendente de Avellaneda, Oscar Laborde, de testigos, una docena de frentistas se plantaron con una testimonial propuesta alternativa al paquete cavallista.

Posiciones

Alessandro trasladó las inquietudes al alfonsinismo con el propósito de confeccionar un documento único de la rama principista de la Alianza. Al conciliar posiciones con José Luis Machinea, Mario Brodersohn y Eduardo Santín, Alessandro, Alejandro Peyrou y Rodolfo Rodil ya cedieron en aspectos que Ocaña y compañía consideraron innegociables, por ejemplo, la idea de que «ningún ajuste debe involucrar a los jubilados que legítimamente han realizado sus aportes y a los salarios más bajos de la administración pública», según la declaración de cuño frepasista. Los anuncios de De la Rúa y Chrystian Colombo anoche terminaron de pinchar la ilusión de los principistas.

La salida de Liliana Chiernajowsky, quien anunció su alejamiento de la Alianza, puede ayudar a que los indecisos se definan en el sentido contrario al deseado hasta ahora por Alessandro.

Principal beneficiario

A nadie pasa inadvertido que se trata de la señora de Alvarez, aunque ella alardea de manejarse con autonomía de los lazos conyugales en materia política.

Ocaña, al igual que la creadora del televisivo
«rinconcito de los jubilados», mantienen muy buena relación con Elisa Carrió y, por lo tanto, podrían incorporarse al ARI en los próximos días.

El movimiento que lidera
Carrió en sociedad con el socialista Alfredo Bravo se ha transformado en el principal beneficiario de la cariocinesis frepasista. Ya sumó a 4 socialistas (los primeros que rompieron, hace más de un año y medio) y la última camada de exiliados, animada por los sindicalistas Marcela Bordenave (ATE) y los ceteristas Eduardo Macaluse, Elsa Quirós y Jorge Giles. Rescataron -con radicales y peronistas disidentes-13 legisladores y se convirtieron en la 3 a fuerza de la Cámara baja.

Otro de los disconformes, Carlos Raimundi, reconoció ayer su malestar, al comentar que su agrupación está «desplazada del núcleo de decisiones» de la administración nacional y marcó que existen diferencias en la composición de la Alianza y del oficialismo. «El Frepaso ya no tiene la misma centralidad que tenía en el momento fundacional de la Alianza», admitió.

Reconoció que, en este contexto, el Frepaso «tiene una relación de alta tensión» con el gobierno nacional, por lo que la fuerza «está en un estado deliberativo permanente para definir cuáles son los pasos a seguir».

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