Otro aficionado va a Defensa

Política

Que Dios ampare a la Argentina y no sufra una guerra. Con tal de mortificar a los militares de hoy por culpas de sus antepasados, el gobierno Kirchner recluta para el Ministerio de Defensa a funcionarios cuyo único antecedente es ser parientes de desaparecidos. El nuevo viceministro del área, el ex embajador Alfredo Forti, es hijo de una mujer desaparecida en la ominosa represión. Reemplaza en esa función a un hermano de otra desaparecida que se va sin dejar huella de su gestión. Ocurre en un país que, por mala gestión de Defensa, se queda sin rompehielos durante dos años y los aviones militares se caen en vuelos ornamentales.

El embajador argentino en Honduras, Alfredo Waldo Forti, será el nuevo viceministro de Defensa. Es el primer cambio de fondo que se produce en el ministerio y abre un mar de dudas sobre la continuidad de otras figuras, incluso, Nilda Garré. El apellido Garré aparece, junto con otros aspirantes, en una posición privilegiada en los cargos electivos del proyecto kirchnerista para la Ciudad de Buenos Aires ( senador). José Vázquez Ocampo, el reemplazado, asistió a su última ceremonia oficial en Morón, el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea, y era visible aquel síndrome de ausencia que gana al funcionario saliente de la gestión pública. Mezcla de alivio con depresión, porque fueron pocos los que en el palco se acercaron al saludo protocolar; claro, se evitan los efluvios de quien perdió el puesto.

El perfil del nuevo viceministro desmiente cualquier hipótesis de un giro hacia temas de equipamiento o atención a los «fierros» de las fuerzas: buques, aviones, blindados y armamento. Más bien, llegaría para profundizar el currículum del «Programa de formación y sensibilización: derechos humanos y construcción de ciudadanía en el contexto democrático para las Fuerzas Armadas», nave insignia de la gestión kirchnerista para el mundo castrense.

Forti es un embajador políticoque llegó a la estima de Néstor Kirchner por haber mediado ante el gobierno de Fidel Castro cuando se desencadenó la crisis por la médica cubana Hilda Molina, quien pretendía visitar a su familia en Buenos Aires. El designado viceministro a punto de asumir, casado con una cubana, tiene a su madre desaparecida. En la causa Nº 13/84 se probó que Nilda Azucena Sosa de Forti fue secuestrada por personas armadas, el 18 de febrero de 1977, cuando estaba a punto de tomar el vuelo 284 de Aerolíneas Argentinas con destino a Caracas, Venezuela. Las investigaciones están enmarcadas en la violación de los derechos humanos cometida en jurisdicción del Primer Cuerpo del Ejército.

  • Desafío

    Antes de partir de Honduras el fin de semana pasado, el embajador dijo a medios de aquel país: «Tomo este nuevo nombramiento como un gran desafío, muy orgulloso, muy interesado en no fallarles a mi presidente ni a mi ministra».

    Su última acción oficial como diplomático fue la firma de un convenio de cooperación con el Ministerio Público hondureño, por el que antropólogos forenses argentinos ayudarán a la exhumación e identificación de víctimas de desapariciones forzadas que ocurrieron en 1980 en aquel país centroamericano. También se le reconoció en el ambiente político hondureño un fuerte lobby a favor de la empresa Ciccone Calcográfica que había sido desplazada de una licitación para fabricar billetes a pesar de que su cotización era sensiblemente menor que la ganadora.
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