Alberto demora viaje a Córdoba: inversiones militares y Schiaretti

Política

Volvió a cancelar ayer Presidencia la visita que esta prevista para anunciar desembolsos en FADEA. Negocian con el PJ cordobés. Alberto, en su lugar, parte a La Rioja.

El presidente Alberto Fernández volvió a postergar este fin de semana la visita que tenía planeada a la ciudad de Córdoba para participar de un acto con anuncios para el complejo militar Fadea. Esta cancelación se suma a otras por razones de agenda a las que se sumó la pandemia. Presidencia reagendó la visita para la semana próxima aunque sin fijar aún el día. En ese momento encabezará un acto en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) que será el lanzamiento de las inversiones en equipamiento con arreglo a la ley del Fondo Nacional de la Defensa (Fondef) promulgada la semana pasada. Además de ser la primera visita oficial como Presidente, la ocasión permitirá el reencuentro de Fernández con el gobernador Juan Schiaretti, luego de algunos vaivenes en la relación política entre ambos mandatarios, también estará presente el intendente de la capital cordobesa, Martín Llaryora. El Presidente viajará en su lugar a La Rioja, provincia que desde este fin de semana permite el ingreso y la libre circulación de recuperados de covid-19.

El lugar elegido en Córdoba, la planta de construcción de aviones que gerencia Mirta Iriondo, parece ser un mensaje directo del mandatario orientado a reforzar la industria militar nacional. Desde la asunción del gobierno del Frente de Todos, FAdeA clama por conseguir fondos que no sean meramente extra presupuestarios y que se ordene el funcionamiento a través de contratos plurianuales en la fabricación del producto estrella: el jet entrenador IA-63 Pampa III.

La cadencia de producción en serie del Pampa III que se había alcanzado durante la gestión de Antonio Beltramone quedó en ralentí no sólo por los efectos de la cuarentena sino también por el goteo irregular de las partidas asignadas a los programas de producción. La empresa estatal prevé entregar un nuevo Pampa III a la Fuerza Aérea antes de fin de año con lo que se alcanzará el número de 7 aparatos de serie recibidos por la VI Brigada Aérea, ubicada en Tandil.

Los planes de inversión a anunciar son tan ambiciosos como los números que prevé el Fondef -partidas presupuestarias de 0,35% para el 2020; el 0,5% para el año 2021, el 0,65% para el 2022; y el 0,8% para el 2023-, en un horizonte fiscal complicado. Pero es una herramienta legal potente para dinamizar la industria militar que no contaba ninguno de los ministros que pasaron por el edificio Libertador a excepción de la ley Jaunarena N°24.948 (de Reestructuración de las Fuerzas Armadas) que jamás vio un peso para reequipamiento. “El criterio es producir y reparar en el país todo lo que podamos. Lo que no hagamos en Argentina, debemos sumarlo desde el exterior, pero siempre bajo el criterio de asegurarnos la transferencia de tecnología. Esos son los lineamientos de esta política de defensa”, sostuvo Rossi ayer ante una consulta de la agencia Télam. La frase no podía ser más oportuna, recientes adquisiciones millonarias en dólares y euros, por caso los 12 aviones Texan II para la Fuerza Aérea y los 4 patrulleros oceánicos para la Armada no dejaron beneficios de offset (compensaciones), sea en servicios o transferencia de tecnología. Hasta el momento el país no cuenta con una ley de offset excepto el encuadre que pueda hacerse con ciertos límites en la ley de Compre Argentino y Desarrollo de Proveedores. En los países en desarrollo que recurren a grandes inversiones militares, las leyes de offset son una regla. La región presenta un caso emblemático. Brasil hizo de los regímenes de compensaciones una política de Estado, central en el desarrollo tecnológico. Las transferencias de tecnología hechas por empresas extranjeras permitieron el crecimiento exponencial de Embraer, en pocos años se posicionó como un actor mundial en la fabricación de aviones comerciales, militares y ejecutivos.

Los industriales criollos agrupados en la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CARAE) miran ése modelo con FAdeA como empresa tractora a similitud de Embraer. Han planteado repetidas veces tanto a la administración anterior como a la actual: notas recientes al ministro Rossi, a la secretaria Castro y al ministro Matías Kulfas, la necesidad de un plan de desarrollo estratégico del sector aeroespacial. El reloj productivo muestra que en 3 décadas desde que se inició la fabricación, la integración de partes y conjuntos nacionales (sustitución de importaciones) en el Pampa III alcanzó sólo el 13 por ciento.

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