Fábrica de aviones seduce al mercado extranjero con Pampa III

Política

Busca interesados en Latam, Africa, Asia y Oriente Medio. Plan para 2021-2024. Producción de 6 naves.

La Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín” (FAdeA S.A), hizo una presentación de su producto estrella al mercado internacional. En la primera semana de mayo la empresa convocó en plataforma virtual y expuso las novedades del jet de entrenamiento IA-63 Pampa III Block II. Se apuntó a interesados en Latinoamérica, África, Asia y Medio Oriente.

El documento revela que entre 2021 y 2024 se producirán y entregarán 6 aviones (número de serie Av 1034 a 1039) y se modernizarán otros 3 Pampa II-40 a la última versión III del Block II con un presupuesto de unos 100 millones de dólares. También consigna datos sobre desarrollos y reemplazo de componentes importados por manufacturados en la Argentina. En total se trata de 17 nuevos ítems en etapa de resolución entre 2020 y 2024 que se sumarán a los 18 ya ejecutados y certificados por la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta, el último fue el Sistema de Oxígeno de Emergencia (EOS) para el asiento eyectable MK 10, desarrollado por MBA S.A. Ese plan de reemplazo de obsolescencias y desarrollo de proveedores nacionales representa ahorro de divisas, un precio final del aparato más competitivo y, el empuje al sector de la industria aeroespacial local.

La lista de componentes nacionales de la nueva serie del Pampa III cuenta entre otros con el actuador de cúpula, cúpula de plexiglass, palanca o bastón de mando, fatigómetro, cilindros de freno, paneles de alarma y control, unidad de control yaw damper y actuadores de trim.

En las proyecciones de crecimiento la empresa asegura disponer de “una cadena logística estabilizada y segura, lista para aceptar entregas mayores después de 2023”. Aserción veraz aunque desmenuzando la coyuntura se observa un panorama repetido de no contar con fondos en tiempo y forma para mantener la regularidad en compras de partes críticas y asegurar la cadencia en la fabricación.

La cadena de provisión logística para la producción del Pampa continúa en situación inestable. La interrupción del flujo de entrega de elementos críticos (ejemplo, tren de aterrizaje, aviónica, conjuntos de fabricación nacional, etc) ocurre porque Defensa no asigna el dinero suficiente para compras en cantidad de esos insumos. Se termina consumiendo todo el stock y se adquieren materiales sólo para el corto plazo. El precio de un insumo crítico, por ejemplo una turbina o el tren de aterrizaje, resulta carísimo si la transacción es por mínimas unidades, además ningún proveedor de este tipo de componente está en condiciones de entregarlo de inmediato sino que los tiempos habituales rondan entre los 18 a 36 meses a partir de recibida la orden de compra.

Sin stock es imposible planificar y programar la línea y mucho menos garantizar al cliente la seguridad operativa del aparato en la posventa. Estos elementos denotan que no importa el signo del gobierno de turno, la continuidad en la fabricación del Pampa lucha contra la falta de una decisión política sostenida de apoyo a la industria aeronáutica nacional. Innumerables sesiones virtuales de la mesa de enlace auspiciada por el ministerio que dirige Matías Kulfas (integrada por Defensa y las fuerzas) no tuvieron éxito en establecer objetivos de participación de la industria aeroespacial local en los proyectos de adquisición, mantenimiento y desarrollo de equipos de las fuerzas armadas.

Se registran discursos y una ley, el Fondo Nacional de la Defensa, plausibles, sin embargo la cadencia en la producción del Pampa III block II exhibe una realidad de lentitud inapelable. Agustín Rossi de visita en el Área Material Rio Cuarto el miércoles pasado, –estrenó de pasajero el nuevo Boeing 737 de la Fuerza Aérea- destacó una vez más la creación del fondo de asignación específica, un proyecto de su autoría destinado al reequipamiento de las Fuerzas Armadas, y que este año será utilizado por primera vez con un aporte de 33 mil millones de pesos.

El cliente y usuario principal, la Fuerza Aérea parece disgustado con el programa Pampa, hay un pensamiento extendido: “¿por qué cederle nuestro presupuesto a la fábrica?”. La preferencia por adquirir sistemas llave en mano al extranjero domina en las tres fuerzas. La partida de 160 millones de dólares con que contó el ex jefe aéreo Enrique Amreim para comprar (sin transferencia de tecnología y ningún renglón de offset) 12 nuevos aviones de entrenamiento Texan II de origen estadounidense pudo haberse aplicado a la línea del jet entrenador Pampa. Prioridades que debió establecer el ministerio de entonces con arreglo a la política de producción local. La fuerza ya tenía sistemas redundantes para el adiestramiento de pilotos. El entrenamiento que brinda el Pampa III Block II es el necesario para la etapa siguiente, volar un caza supersónico de 4° o 5°generación, puede simular lanzamiento de armas y uso de sensores complejos.

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