Papeleras: ahora Uruguay dice que mantendrá puente cortado
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Tabaré Vázquez
Para recordar el aniversario del inicio del corte, los vecinos de Gualeguaychú planean realizar su tradicional asamblea en Arroyo Verde, que estará seguida de una «cena a la canasta» y un «antorchazo» sobre el puente internacional.
Con este panorama, Pouler hizo un balance del corte en Gualeguaychú y afirmó que «se ha logrado mucho», entre otros aspectos porque «se concientizó» a los pueblos de la Argentina y de Uruguay de esta lucha, sumando a vecinos de otras ciudades como Colón y Concordia, que también realizan cortes programados en los otros dos puentes fronterizos.
Pero, en rigor, los cortes no han sido útiles para correr a Botnia ni para evitar que su enorme chimenea comenzara a echar humo (y olores) hace más de una semana. Tampoco lo han sido en la búsqueda de una salida alternativa a este conflicto que ya lleva más de cuatro años y que, por esas piruetas electorales, permitió que Cristina de Kirchner tuviera el 28 de octubre un triunfo arrollador en Gualeguaychú.
Allí, justamente, donde todos parecían descalificar la política llevada a cabo por el gobierno en este interminable pleito, a pesar del compromiso público con la causa asumido hace más de un año por Néstor Kirchner en esa misma ciudad, rodeado de dictos gobernadores e intendentes de todo el país.
El bloqueo a la ruta comenzó en forma precaria, con una carpa blanca en la que se realizaban las asambleas, sin calefacción, sin luz; y con un camión con acoplado cruzado sobre la ruta, en una zona descampada.
A un año de su inicio, la estructura precaria se cambió por un refugio de material de 17 metros de largo por 6 de ancho, en el que pueden entrar 130 personas, que cuenta con una salamandra para calefaccionar y energía eléctrica, además de cinco baños y duchas.
El final de esta historia queda abierto y sujeto, sobre todo, a la resolución final que tome la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Aunque no existen, sin embargo, antecedentes jurídicos en materia ambiental emanados de ese tribunal que permitan pensar en un fallo favorable para la Argentina del máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, que es al que acudió el gobierno nacional por tratarse el conflicto de una «violación» a una herramienta jurídica internacional como lo es el Tratado del Río Uruguay.
La Argentina demandó a Uruguay ante la Corte de La Haya por haber violado el Tratado del Río Uruguay al autorizar unilateralmente (sin consultar a la Argentina) la instalación de Botnia sobre el compartido río Uruguay.




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