Rafael Pascual podría abandonar la presidencia de la Cámara de Diputados antes de lo previsto, es decir, del 10 de diciembre, lo que dejaría paso a un heredero solidario con su línea política: Horacio Pernasetti, actual presidente del bloque radical, diputado por Catamarca y hombre clave en la discusión presupuestaria del Parlamento. La jugada de Pascual, que está ligada a la voluntad de Fernando de la Rúa de contar con él en el Poder Ejecutivo, abortaría la carrera ya lanzada de Leopoldo Moreau al control de la Cámara. En cuanto al pase del legislador porteño al gabinete, un funcionario muy cercano a De la Rúa explicó ayer a este diario: «Para Rafael pueden pensarse todas las hipótesis, menos que se vuelva a su casa».
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La estrategia de Pascual no es ajena a la disputa en que está envuelto el oficialismo. Solidario con el Presidente, el jefe de Diputados organizó para mañana un encuentro de legisladores del «grupo federal», representantes de distritos del interior que lo llevaron a él a la máxima jerarquía dentro del cuerpo y que suelen pronunciarse en favor de los proyectos del gobierno. La asamblea será en Parque Norte y, seguramente, estará destinada a urdir una trama de adhesiones a la figura de Pernasetti. Además de cumplir con la excusa formal de organizar la campaña electoral en curso con diputados en actividad y con candidatos de los diversos distritos.
La sucesión de Pascual ya es motivo de debate dentro de la UCR. En ese partido se supone, con alguna lógica, que sea cual fuere la composición de la Cámara baja -o sea: aunque el gobierno pierda el control de la primera minoría- será un radical quien ocupe el máximo sitial. A partir de ese criterio, Moreau se lanzó a seducir candidatos a diputados de las distintas provincias en el afán de heredar a Pascual. La táctica que predominó en el delarruismo hasta ahora era convertir a la puja en un clásico y que al «Marciano» se le opusiera Melchor Posse, su eterno rival bonaerense. Ahora, el cambio de planes y la aparición de Pernasetti precipitando el reemplazo perjudican a Moreau: el catamarqueño es capaz de gestar, desde la presidencia, solidaridades que le permitan a partir de diciembre continuar manejando la Cámara baja.
• Alianzas
Pernasetti responde como legislador a Oscar Castillo, gobernador de Catamarca y aliado de Enrique Nosiglia en el juego interno de la UCR nacional. Pero la jefatura del bloque que vino ejerciendo hasta ahora la consiguió sobre todo por su alianza legislativa con Pascual. Además fue una figura clave durante los dos últimos años en la sanción de las leyes económicas que promovió el gobierno de De la Rúa.
La polémica en que está entreverado el radicalismo tuvo ayer nuevos episodios retóricos. Raúl Alfonsín disparó contra Juan Pablo Baylac, a quien acusó de «decir pavadas todo el tiempo», en referencia a la denuncia de un pacto entre la UCR y el PJ bonaerense. «Este muchacho está acostumbrado a decir pavadas, no sé cómo ha sido designado vocero del Presidente, no le imputo ninguna responsabilidad al Presidente salvo la designación de este muchacho», se enojó Alfonsín. Baylac no le contestó pero Lautaro García Batallán, viceministro del Interior, confesó sentir tristeza porque «Alfonsín esté cercado por dirigentes que quieren tirar su imagen hacia abajo». García Batallán sostuvo que «algunos dirigentes bonaerenses están acostumbrados a hacer oposición y a acordar con Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf», y subrayó que «no están acostumbrados a asumir el rol de ser gobierno».
La reunión de mañana también se inscribe en esta disputa: abiertamente o de manera subliminal, los diputados congregados por Pascual en Parque Norte se expresarán en respaldo del gobierno nacional, lo que hoy significa -por el automatismo propio de estas peleas- una desautorización de Alfonsín y, sobre todo, de Moreau.
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