17 de octubre 2001 - 00:00

Piden que no haya piso para sacar bancas

El piso de tres por ciento sobre el total de inscriptos en el padrón, que se les exige a los partidos para aspirar a una banca, altera el espíritu de la representación proporcional». Así se expresó ayer el diputado demoprogresista por Santa Fe Alberto Natale, ante la valla levantada a partidos como Izquierda Unida y la UCeDé en la provincia de Buenos Aires; y el Humanista y el Demócrata en la Capital Federal. Todos ellos han quedado sin representación por no haber llegado a ese piso electoral, que registra antecedentes. René Balestra, profesor de derecho constitucional y diputado por Santa Fe (ex Socialista Democrático, ahora por la UCR), señaló que «una interpretación judicial ajustada al D'Hont, podría establecer que esos caudales no queden sin cauce».

Por lo pronto Izquierda Unida comenzó ayer denunciando ante el Ministerio del Interior supuestas «irregularidades» en el escrutinio provisorio tras los comicios del domingo último, porque -señalaron-, de acuerdo con las proyecciones «se ha superado el piso» que les asegurarían 2 diputados nacionales en la provincia de Buenos Aires.

A último momento, cuando faltan escrutar 441 urnas, la Junta Electoral Nacional suspendió el recuento de votos por «anormalidades» y le otorgó esos cargos al justicialismo y al Polo Social, afirmaron dirigentes de IU. En realidad la Junta no está en condiciones de entregar nada, hasta que se realice el escrutinio oficial definitivo, y se elaboren los certificados. A 3 o 4 mesas impugnadas por cada uno de los 134 distritos bonaerenses, se llega fácilmente a las 441 urnas «anormales». El director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, advirtió ayer que se trata de cálculos «provisionales». Faltan los definitivos. Ahora la estrategia de IU es presentar un recurso de amparo ante la Justicia Electoral.

El otro partido perjudicado por el piso de 3 por ciento bonaerense es la UCeDé, que sumó 260 mil votos a la fórmula senatorial Duhalde-Müller. «Con 100 mil votos menos, cruzando la General Paz, Bravo es senador; y con la misma cantidad se impuso Terragno-Ibarra», bufó rezongando Hugo Bontempo, titular de la UCeDé y perjudicado por ser primer candidato a diputado.

Antecedente

Según Bontempo, que anticipó que recurrirá a la Justicia, existe el antecedente de un reclamo conservador hace dos años, cuando el cálculo del porcentaje de votos los perjudicaba porque al no llegar a 2 por ciento, les cancelaba la personería. El argumento, al que la Justicia hizo lugar y les dio la razón, es que los padrones están llenos de inhabilitados y muertos, por lo cual el número de inscriptos está inflado.

En territorio porteño los perjudicados, con nombre y apellido, son
Lía Méndez, del partido Humanista, que llegó a los 67 mil votos; y Roberto Azaretto del partido Demócrata, que llegó a los 70 mil sufragios. Juan Carlos Lynch, diputado por el PD porteño, señaló con acritud que «con el voto negativo se ha permitido esto; los ciudadanos deben entender que cuando se dejan huecos, alguien los llena. Lo peor es que los infractores -ausentes, nulos y blancos-, han influido en este resultado».

Natale
recordó que hasta 1912 regía el concepto de mayoría. «El que ganaba se llevaba todo», señaló. Con la ley Sáenz Peña (1913), se establece que dos tercios los llevaba la mayoría y un tercio la primera minoría. Es recién en 1963, que el proyecto del diputado de la UCR del Pueblo Arturo Mor Roig (titular de la Cámara baja durante la gestión del radical Arturo Umberto Illia), cuando se instaura el sistema proporcional con el piso de 3 por ciento para evitar la dispersión en partidos chicos que habían proliferado entre 1958 y el '62. Los partidos grandes estaban por ese piso, mientras los chicos lo resistían». El tema es que el piso alteró el espíritu de la proporcionalidad, ahora en discusión.

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