Marcelo Mindlin, presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí; y el embajador de Israel, Rafi Eldad, flanquean a la senadora Cristina Kirchner. En un almuerzo de la cámara, dijo que «la Argentina tiene a Maradona, la soja y a Kirchner, y es una gran ventaja».
Kirchner viajaría a Israel entre enero y febrero. Así lo adelantó ayer el embajador del Estado judío, Rafael Eldad, luego de un almuerzo que organizó en homenaje a la esposa del Presidente la Cámara de Comercio Argentino-Israelí. La senadora Cristina Fernández de Kirchner rehusó (como es su hábito) referirse a su posible candidatura bonaerense, pero volvió a rememorar su reciente viaje a Medio Oriente y a prodigar elogios al desarrollo del Estado de Israel.
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Después del almuerzo de comida «kasher» (ensalada de pollo, lomo con verduras, frutas) y los discursos, un periodista de este diario se acercó a la mesa que encabezaban Cristina Kirchner, el embajador Eldad y el empresario Marcelo Mindlin, presidente de la cámara. La invitación había sido a condición de que no se la abordara a la senadora, pero la actualidad política pudo más. «Senadora; no voy a preguntarle si será candidata en la provincia de Buenos Aires, pero por ser el Día del Periodista, si me lo quiere contar no me ofendo...», dijo el hombre de prensa. La esposa del Presidente miró al periodista con una amplia sonrisa y le respondió, con un gesto de su mano derecha: «Ay, ustedes los periodistas son incorregibles...», se lamentó sonriendo.
En su discurso, Eldad había dicho que si bien el intercambio comercial entre ambos países estaba creciendo 120% anual, «todavía ustedes, en términos futbolísticos, nos ganan cuatro a uno». La senadoraabrió su exposición diciendo: «Ganamos cuatro a uno porque tenemos a Maradona...». Se imponía entonces preguntarle: «Cuando usted habló de Maradona, ¿se refería a la soja o al Presidente?» Ella respondió, riendo: «A los tres: al Presidente, a Maradona y a la soja». De inmediato, política al fin, agregó: «Y a todos los argentinos en general, que estamos haciendo las cosas muy bien».
Siguiendo con el matrimonio sureño, y luego de que la senadora se retirara, Eldad confió a este diario haber hablado con Kirchner justamente en los días en que la senadora había estado de visita en el Estado hebreo. «Le pregunté cuándo viajaría a Israel; me dijo que no antes de octubre, por las elecciones. '¿En enero, febrero, hace mucho frío por allá?', quiso saber. Empecé a explicarle que sí, pero que en realidad no era para tanto... Me interrumpió: 'No, es que a mí me gusta mucho el frío. Así que muy probablemente esté yendo para allá en esos meses'». La senadora había admitido que, cuando el Presidente desembarque en Jerusalén, «si me lleva, por supuesto que pienso ir: Israel es un país al que hay que regresar.Y si es posible, más de una vez». No pocos piensan igual: el turismo a Israel creció 40% en el último trimestre -dijo Eldad- a favor de los vientos de paz que corren en la región. En un discurso improvisado que abundó en la expresión «fue muy fuerte» («estar en Jerusalén, donde se escribió la historia de la humanidad»; «ver a chicos muy jóvenes con fusiles»; «saber que esa gente nació en guerra y posiblemente transcurra toda la vida en guerra»; «hablar con las peluqueras, los taxistas y los porteros y percibir la esperanza de paz», etc.) Cristina Kirchner adelantó que se estaba trabajando para incrementar la presencia de tecnología israelí en la Argentina, en especial en el cultivo de tierras áridas. Mindlin agregó que «se están conformando dos fondos: uno país-país y otro con empresarios privados de las dos naciones».
La senadora por Santa Cruz reiteró en su alocución los relatos sobre Israel y el campo de exterminio de Dachau -en Alemania- que ya se le habían escuchado -por caso- en la DAIA y en otros foros judeoargentinos a los que concurrió en los últimos meses. Volvió también a abogar por la necesidad de que el proceso de paz en Medio Oriente se haga bajo el paraguas de una intervención «multilateral», y se manifestó admirada por la defensa que hacen los israelíes de su historia y su identidad nacional. «Yo soy católica, creyente, no practicante, pero en Jerusalén vi al hombre en toda su dimensión, y no tanto lo religioso», se definió la posible candidata bonaerense.
• Audiencia
La escuchaban, entre otros, Alejandro Macfarlane -ex Repsol YPF y casi seguramente futuro CEO de Edenor, cuando Mindlin concrete su adquisición-, Leonardo Maffioli -hombre clave del grupo Macri, que está desarrollando su proyecto El Yuto en tierras semiáridas de Salta con agrotecnología israelí-, César Bengrower -de la eléctrica SICA- y la economista Beatriz Nofal. Mindlin, cabe recordarlo, había estado la semana pasada con Kirchner para darle detalles de su propuesta para quedarse con Edenor, y del punto en que se encontraban sus negociaciones con la francesa Electricité de France.
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