Piqueteros doblegaron nuevamente a Ibarra
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« Eligió el camino de los débiles», le reprochó Jozami al jefe porteño durante una animada arenga ante un centenar de seguidores.
Ibarra, hasta el mediodía, dudó sobre qué hacer con el funcionario rebelde y optó en un acto de desconocida democracia dentro del gabinete por dejar la decisión en la mesa que integran sus secretarios. En otras ocasiones, cuando últimamente desplazó a radicales, éstos se quejaban de decisiones inconsultas, pero esta vez aceptaron el convite.
Más decididos, funcionarios de la UCR como Facundo Suárez Lastra y Gabriela González Gass, como el diputado Cristian Caram, fueron contundentes al sostener que no podía dejarse llevar por presiones violentas, como la ocupación de la sede del Gobierno porteño.
Defensores de Jozami rechazaron la existencia de cualquier tipo de irregularidad en el otorgamiento de viviendas y anticiparon que justamente esta semana inaugurarían un complejo de 40 departamentos, para una demanda de 20.000 inscriptos.
En la Ciudad de Buenos Aires hay 300.000 personas en emergencia habitacional, de acuerdo a conteos que manejaba la comisión del área de la Legislatura a cargo de Guillermo Oliveri. De esa estadística, 150.000 viven en villas y una media docena de nuevos asentamientos que se instalaron en los dos últimos años. Además, dentro de los puntales de la organización de los barrios carenciados están los habitantes de complejos habitacionales que hace años están construidos y ocupados. Esos ocho complejos, en distintos puntos de la Capital, durante la gestión de Jozami se organizaron en la denominada Red de Barrios. La presencia de esa organización se notó durante la irrupción al Palacio Municipal, por la identificación de su pertenencia en chalequitos alusivos.
•Acuerdo
La Coordinadora de Villas es otro de los grupos, con más historia, dentro de los asentamientos y con punteros que persisten desde hace varias gestiones de intendentes. A su vez, en las zonas despliega su acción la Iglesia.
Las elecciones de delegados suelen ser caldo de cultivo para la pelea de punteros políticos en el seno de las villas, ya que las organizaciones manejadas en torno de los reclamos por necesidades básicas insatisfechas aparecen como oportunas en el momento de disputar una interna partidaria o una elección municipal o nacional.
Además, Jozami al parecer mantiene un acuerdo con el piquetero D'Elía, para quien le habría sido solidario en su pelea con el intendente bonaerense Alberto Balestrini. Esto explica la presencia del piquetero en la sede porteña presionando a Ibarra anteayer. Asentamientos en tierras pertenecientes al Gobierno de la Capital, situadas en La Matanza, obligaron a Balestrini al desalojo. Eso le valió la movida del grupo de D'Elía, quien además reclama por el manejo de los planes de empleo.
Actualmente en las villas porteñas se expulsa gente porque ya no hay lugar para el alojamiento precario, a pesar de la urbanización encarada por Ibarra, quien manifestó no estar satisfecho con los resultados de Jozami en ese sentido.
«Hay políticos que creen que pueden seguir funcionando como siempre, con la rosca, con los amigos, con el doble discurso, y cada uno tendrá que asumir las consecuencias de su actitud», reprochó el funcionario saliente al jefe de Gobierno de la Capital y lo acusó de que « no se banca mi presencia en el gobierno porque soy de otra fuerza o tengo una política de abrir las puertas a los sectores humildes». Para ir más lejos, Jozami arengó a los suyos a seguir reclamando en una tribuna que gustará a Carrió y complicará, tal vez, a Ibarra.




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