6 de diciembre 2001 - 00:00

PJ completó apropiación de cámaras del Congreso

El peronismo completó ayer la apropiación del Congreso, tras la designación del duhaldista Eduardo Camaño como presidente de Diputados, en reemplazo del radical Rafael Pascual, quien termina mandato el domingo que viene. A diferencia de lo que sucedió en el Senado, donde la proclamación de Ramón Puerta como virtual vice de Fernando de la Rúa fue resistida por el oficialismo -el bloque en pleno abandonó las bancas en gesto testimonial-, los radicales aceptaron de buen grado la promoción del bonaerense que se ubica, gracias a la renuncia de Carlos Chacho Alvarez, segundo en la línea sucesoria presidencial, detrás del misionero.

Camaño
quedó como el candidato del consenso. No sólo porque lo bendijeron varios gobernadores presentes en la preparatoria de la víspera, entre ellos, el cordobés José Manuel de la Sota, Rubén Marín (La Pampa) y el sanluiseño Adolfo Rodríguez Saá. Desde la Alianza hasta la disidente Alicia Castro elogiaron sus atributos como componedor.

La entronización hubiera sido unánime de no ser por la abstención que plantearon el re-tornado Luis Zamora (Autodeterminación y Libertad) y Patricia Walsh (Izquierda Unida), en medio de silbidos de la barra PJ. «Más allá de las condiciones personales de Camaño -que desconocemos-, igual que Zamora desconfiamos de este acuerdo para elegir autoridades y dudamos de que sirva para dar respuesta a los 14 millones de argentinos que viven en la pobreza», denunció Walsh con la clásica retórica demagógica del PC y ganas de armar revuelo.

Ambos habían mostrado la predisposición al escándalo al momento de la jura que compartieron con otros 125 colegas debutantes. Con el socialista Alfredo Bravo a cargo de la sesión --por su condición de legislador más añejo-, Walsh desempolvó proclamas setentistas de antaño y puso su escaño a disposición de los piqueteros. Más moderado -casi como un autor de libros de autoayuda-, el otrora líder del MAS abogó por que «la gente pueda recuperar la alegría».

Los radicales se mostraron más generosos de lo que se preveía al habilitar la vice 1ª también al PJ. La UCR había adelantado que reclamaría ese cargo, pero -finalmente-levantó la amenaza ante la certeza de que los 118 legisladores justicialistas, más una veintena de provinciales del Interbloque Federal, serían suficientes para voltearla en el recinto.

El radicalismo cuenta con 68 miembros, más algunos frepasistas todavía leales a la Casa Rosada como Darío Alessandro, Rodolfo Rodil, Cristina Zuccardi de Flamarique y Alberto Briozzo. No eran suficientes -a pesar de la ayuda prometida de Elisa Carrió y sus amigos-para imponer a Fortunato Cambareri (UCR-Chubut) en la vice 1ª.

Esa butaca quedó en poder del sanluiseño Oraldo Britos, quien cuidará las espaldas de Camaño con el aval del Frente Federal de gobernadores de las denominadas provincias «chicas». Cambareri quedó relegado a la vice 2ª, seguido por Alberto Natale (PDP-Interbloque Federal) en la vice 3ª. Al rosarino lo respaldó un combo de neuquinos (MPN), demócratas mendocinos y porteños, autonomistas y tatistas correntinos, bloquistas sanjuaninos, renovadores salteños, bussistas y hasta la flamante incorporación de delegados de Luis Patti en el Poder Legislativo, Miguel Jobe y el futbolista en retiro efectivo Antonio Rattín.

Alessandro fue el encargado de franquear el paso de
Britos, lo cual dio lugar a un reproche de la jefa espiritual del ARI, quien defendió hasta las últimas consecuencias que la silla le correspondía al radicalismo. Para justificar su reclamo por la vice 3ª, Carrió sentó doctrina señalando que «nosotros planteamos el principio de la voluntad popular, a la primera minoría -el PJ-le corresponde la presidencia; a la segunda, los aliancistas, la vice 1ª; al peronismo, la vice 2ª; y al ARI, la vice 3ª». Por lo tanto, se abstuvo de aprobar la nominación de Britos.

La vice 3ª, reclamada por el ARI y el interbloque Federal, dio lugar a una inesperada, aunque previsible, polémica sobre la figura de Natale.
«Lilita» -con un atuendo rojo y el habitual look de crucifijo sobre el pecho-insistió en que el ARI no sólo se había convertido en tercera fuerza en las elecciones de octubre, sino que también se ubicaba detrás del PJ y la UCR en número de integrantes (17 desde el lunes que viene).

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