PJ: tras fría interna, Solá fortaleció el espacio propio
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Cuando se pongan en juego las candidaturas a cargos electivos, el duhaldismo no estará solo. Enfrente estará Felipe Solá, flanqueado por sus soldados leales.
• Hay un indicador menos especulativo: cuando en diciembre asuman las nuevas autoridades partidarias del PJ, Solá y sus aliados ocuparán 12 de los 48 cargos del Consejo de partido. A pesar de que sólo uno -Alak- estará en la cima, pero el felipismo se quedará con un cuarto de los sillones peronistas. Pero los números mutan: si, como Duhalde quiere, se lleva de 4 a 5 la cantidad de delegados por las secciones, el poder relativo del gobernador se devaluará. De hecho, 7 de los 8 «quintos» que ingresarían a la mesa son duhaldistas. Dos casos: Alberto Descalzo por la Primera y Patricio García por la Cuarta. Sólo por la Quinta, ingresaría un felipista: Gastón Guarracino, funcionario de Solá, pero ladero del jefe de las 62 Organizaciones, Gerónimo Venegas. Por eso, en La Plata levantan el puño advirtiendo que no permitirán al duhaldismo introducir esa modificación y hasta amenazan con una renuncia masiva al Consejo si en el congreso del PJ previsto para diciembre, se modifica el número de representantes seccionales. «No pueden cambiar las reglas», se quejan.
• A partir de esto, aunque Duhalde ganó, el felipismo hace un mapeo donde se apropia de una porción nada desdeñable del peronismo de la provincia. A veces cuenta aliados eventuales; otras agentes dobles; pero hay un núcleo de felipismo puro. En el repaso de escenarios, la Quinta -donde reina el eje Juan Garitovo-Alfredo Meckievi-y la Tercera, reducto duhaldista por excelencia, son los flancos más débiles del armado del gobernador. En el sur del conurbano, la presencia de Solá se reduce a La Matanza con Balestrini y a Berisso con Enrique Slezack. En la Quinta se agota en Guarracino y algún dirigente menor. En paralelo, el domingo floreció Rubén Sentís, ligado a Sergio Massa (ANSeS). En cambio, hay enlaces poderosos con la Primera: el referente más fuerte, que en La Plata cuentan como propio, es Raúl Othacehé, comandante de una mesa donde juegan Jorge Varela (Campana), Ricardo Delfino (Suipacha) y Enrique Salzmann (Marcos Paz). También surgen como aliados Mario Oporto en Morón, aunque ganó asociados a duhaldistas, y Marcelo Coronel, que destronó al chichista Oscar Di Landro en General Rodríguez. Otro pacto táctico de peso es el que selló en La Plata con Alak.




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