12 de agosto 2002 - 00:00

PJ y UCR avalarían veda: afiliados no podrán votar en internas ajenas

El peronismo del Congreso resolverá mañana qué hacer con los decretos electorales del gobierno de Eduardo Duhalde. Todo parece indicar que la mayoría del oficialismo se inclinará por insistir con la sanción original de la ley de internas abiertas que obliga -en una cláusula vetada por el Ejecutivo- a confeccionar padrones especiales y, de esta manera, no permite que afiliados de otros partidos voten en contiendas ajenas.

Con el veto, el presidente designado autorizó a que afiliados del socialismo (simpatizantes de Elisa Carrió), por ejemplo, intervengan en la selección de candidatos del PJ, la cual debía quedar restringida a militantes partidarios y ciudadanos independientes, según las limitaciones establecidas por los legisladores de ambas cámaras. Esta disposición del Ejecutivo desató una reacción crítica en cadena de menemistas, gobernadores justicialistas, radicales y hasta provinciales porque contradecía una de las claves del proyecto parlamentario. Las internas semiabiertas se transformaban en internas totalmente abiertas.

Aun cuando queda una vía de negociación abierta con la Casa Rosada (igual anoche no había nuevos borradores del Ministerio de Interior), los senadores ya tienen casi decidido reivindicar el jueves que viene la redacción de la Ley 25.611. Hasta ahora, no resultó satisfactoria la oferta de Jorge Matzkin -avalada sólo por José Manuel de la Sota- de impedir que los afiliados de agrupaciones que no armen interna abierta el 24 de noviembre (por caso, el ARI, que montará lista única por consensuada imposición de Carrió) puedan concurrir a las urnas de otros partidos ese mismo domingo.

• Cambio de opinión

La posibilidad de que se rechace el veto del Poder Ejecutivo en el Congreso dejó de inquietar a Duhalde, después de que el juez electoral bonaerense Manuel Blanco hizo saber a Matzkin que podrían confeccionarse los padrones discriminados que exigía la ley. Curiosamente, Blanco mudó de opinión: en principio, había informado de palabra que resultaba imposible hacerlo y justificó así el veto presidencial. Luego se rectificó por escrito, a medida que proliferaban los pataleos políticos.

Eduardo Bauzá, Adrián Menem, Ricardo Quintela, Javier Mouriño y otros delegados del peronismo de Anillaco le habían sugerido al ministro de Interior que le reclamara a Blanco un pronunciamiento de oficio, de manera tal que no quedaran dudas sobre las condiciones de la interna abierta. La vehemencia menemista habría precipitado el sinceramiento de Blanco.

En el Senado, por lo pronto, no sería difícil concitar 2/3 de adhesiones para exigir los padrones especiales y así impedir que afiliados de otras organizaciones influyan en votaciones de terceros partidos. Con fuerte presencia de legisladores que responden a los gobernadores PJ, más la UCR y el Interbloque Federal del interior, existe superioridad numérica para oponerse al veto del PEN, cuadro que podría repetirse en la otra ala.

Los senadores radicales intentaron la semana pasada forzar el tratamiento sobre tablas de un proyecto de ratificación del texto completo de la Ley 25.611. Durante la infructuosa ronda telefónica que desplegó el chubutense Carlos Maestro, consiguieron el aval de la mayoría de los denominados «rebeldes» del PJ -el entrerriano Jorge Busti, la santacruceña Cristina Fernández de Kirchner, la sanluiseña Liliana Negre de Alonso y el chubutense Marcelo Guinle- , y de los provinciales Ricardo Gómez Diez y Pedro Salvatori, quienes fueron los primeros en presentar una iniciativa sobre la materia (el bussista tucumano Pablo Walter, cófrade de estos últimos, sospecha que el duhaldismo busca dilatar con la polémica electoral el llamado a comicios presidenciales).

La gestión del jefe de la bancada UCR se frustró porque el grueso del peronismo respetó la tregua pactada 24 horas antes en la oficina de Matzkin. El ministro del Interior consiguió que los legisladores propios enfriaran la embestida contra los decretos electorales -incluido el veto-, a pesar de que menemistas y hasta el presidente de Asuntos Constitucionales de Diputados, el salteño Juan Manuel Urtubey, habían presentado propuestas similares a las que circulaban con membrete radical o del Interbloque Federal del Senado.

Mañana, el bloque conducido por José Luis Gioja debatirá a fondo la cuestión: si no hay ninguna sorpresa de último momento, sería el paso previo a que el jueves se insista con la sanción original de la ley de internas abiertas en el mismo recinto senatorial.

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