7 de febrero 2001 - 00:00

Policía: Ibarra pone condiciones

Aníbal Ibarra intenta ahora forzar el traspaso de la Policía Federal a la Capital, pero rechaza la firma de un convenio que le otorgue un poder acotado sobre la fuerza. En cambio, el frepasista encomendó a su secretario de Seguridad, el radical Facundo Suárez Lastra, que insistiera para ser atendido por Federico Storani, una cita que fue requerida la semana pasada con la idea de proponer la inmediata conformación de una mesa en la que la Capital tome partido sobre el accionar de la policía en la ciudad. En definitiva, por un lado Ibarra insiste para que Suárez Lastra y el subsecretario de Seguridad Eduardo Thölke, aceleren el ritmo que los lleve a concretar la conformación de una policía porteña, pero por otro terminaría dejando librado al Congreso el tema, ya que quiere el traspaso definitivo de los agentes, y esa decisión sólo puede plasmarse si se modifica la llamada Ley Cafiero que acota la autonomía de la Ciudad al no permitir que tenga policía y justicia propias.

«Es absurdo que el ministro del Interior tenga que salir a responder por los travestis de Palermo, no se sostiene»,
ejemplificó el nosiglista Thölke para anunciar que el primer objetivo que alienta Ibarra es la integración de la Capital a una mesa junto con representantes el gobierno nacional y la Federal. Ese grupo definirá cómo se modifica la Ley Cafiero y en lo inmediato daría intervención a la Capital en el diagrama de acción de los federales. «Nosotros tenemos que empezar a tener inmediatamente opinión sobre seguridad en los parques, en la calles en prevención de delito, terminales de taxis y todas las cuestiones locales, ya no se admite que no la tengamos», explicó el subsecretario.

Trámite largo

La idea es que Ibarra se entrometa en esas cuestiones cotidianas en el distrito que gobierna, mientras simultáneamente se prepara el presupuesto, la teoría y el traspaso, que será un largo trámite. Por caso todos esos preparativos comenzaron ya en 1996, cuando asumió Fernando de la Rúa como primer intendente electo. En ese entonces se habló y hasta se redactó un borrador de convenio que hubiera permitido transferir las 53 comisarías porteñas, la llamada área metropolitana de la Federal, pero la fuerza queda con doble dependencia, del gobierno nacional y del local. El radicalismo finalmente no firmó esa propuesta, envuelto en una permanente disputa con el entonces ministro del Interior Carlos Corach. Después, cuando Enrique Olivera reemplazó un tiempo a De la Rúa ya consagrado Presidente, el borrador del convenio se desempolvó, pero con Ibarra candidato y al poco tiempo electo jefe de la Ciudad, se dejó para su gestión que se concretara el tema.

Ahora el jefe de Gobierno quiere buscar un camino alternativo para que la Capital participe directamente en las decisiones, una controversia que no será sencilla de resolver, si se tiene en cuenta que -hasta que las leyes dispongan otra cosa-la fuerza seguirá dependiendo de Interior, incluso porque para un traspaso efectivo se requiere la modificación de la propia ley orgánica de la policía.

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