Washington (EFE) - Los horarios del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, pasarán a ser secretos como medida de prevención de posibles ataques terroristas, indicó la Casa Blanca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bush ha pedido a sus conciudadanos que hagan lo posible por volver con normalidad a sus quehaceres diarios, pero su propia «rutina» cambiará cada día, por razones de seguridad.
La Casa Blanca ha indicado que el presidente, como la inmensa mayoría de los ciudadanos del país, se reincorporó ayer a su despacho después de pasar el fin de semana en Camp David con sus asesores de seguridad nacional. Sin embargo, la seguridad que lo rodea se ha reforzado sustancialmente y esos cambios se dejarán sentir, en primer lugar, en su horario, que no será publicado con antelación, como lo era hasta ahora.
Las actividades presidenciales se irán haciendo públicas casi inmediatamente antes de que tengan lugar y, de hecho, el cuerpo de prensa que lo acompañó este fin de semana a Camp David, no tuvo noticia de que Bush regresaba a la Casa Blanca hasta unos minutos antes de hacerlo.
Las fuerzas de seguridad van a jugar en este sentido con los conceptos básicos de la prevención contraterrorista, que son la actuación sorpresiva y la ausencia de rutina.
Dejá tu comentario