La diputada del ARI Marcela Bordenave atropelló ayer con su vehículo a dos taxímetros, en el barrio porteño de Congreso. La colisión se produjo a la madrugada y dio lugar a especulaciones periodísticas, ya que la legisladora se habría negado a hacerse un dosaje de sangre, prueba que sirve para determinar si conducía o no en estado de ebriedad y que se practica a cualquier conductor que comete una infracción. Bordenave, viuda del recordado sindicalista Germán Abdala (fundador del «grupo de los ocho diputados» rebeldes del PJ que se alzaron contra Carlos Menem en 1989), bajó de su auto tras el accidente y repitió varias veces la frase «es mi culpa, es mi culpa». A continuación, pidió disculpas a los conductores de los autos de alquiler.
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La diputada y ambos taxistas fueron llevados al hospital Ramos Mejía con «politraumatismos varios», por lo que se abrió una causa caratulada como «lesiones», según el artículo 94 del Código Penal, aunque ninguna víctima haya sufrido cortes o heridas sangrantes.
El hecho ocurrió a las 2.45, en la esquina de las avenidas Rivadavia y Callao, de la Capital Federal, cuando los dos taxis estaban parados a la espera de la luz verde del semáforo.
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