30 de agosto 2005 - 00:00

Pronósticos inquietan ya a cuarteles kirchneristas

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner
Hay preocupaciones que rondan los cuarteles de la campaña kirchnerista que pocos se animan a comentar al matrimonio Kirchner. En esos cabildeos entre militantes hay temor a que el discurso que utiliza Cristina Fernández no sea entendido o que el propio gobierno no sepa leer algunos mensajes que le están enviando hasta las encuestas más amigas. Veamos el pliego de inquietudes.

• Uno de los puntos que más se discuten, siempre en reserva, es la nueva imagen que debería mostrar Néstor Kirchner después de las elecciones. En lo que sería una continuación del cambio que mostró Kirchner en su política hacia los piqueteros, habría también más calma en el trato con el FMI y acreedores. Se jura en esos ámbitos que «el gobierno desde diciembre va a tener un discurso de acuerdo con el resultado, pero hay algo seguro: va a haber certeza y calma, mejor relación con bonistas e incluso algún inicio de diálogo con los que no entraron en el canje», prometen para seguir en la línea de captar al electorado moderado.

El análisis que se hace de las encuestas propias y ajenas lleva buen tiempo del trabajo diario de un kirchnerista adelantado. Y hay quienes perciben datos curiosos de la realidad: «Artemio López es el único que insiste con 20 puntos de diferencia en Buenos Aires a favor de Cristina. Si nos dejamos llevar por eso vamos mal, hay que reconocer que el duhaldismo está haciendo una campaña eficaz», explica un diputado que integra esos núcleos de confianza.

El kirchnerismo viene confirmando, además, que en ningún distrito en los que perdía cuando comenzó la campaña -no la oficial desde el 23 de agosto sino la real- se ha podido revertir ese resultado negativo.

• En ese conteo se daba una diferencia en contra al Frente para la Victoria de 10 puntos en Santa Fe frente a Hermes Binner y se cuenta en la derrota también a Neuquén, Mendoza, San Luis y la Capital Federal, escenario éste de los optimistas del kirchnerismo. El pesimismo del grupo agrega en la lista negativa a Corrientes, Chaco, Catamarca, Santiago del Estero e incluso Río Negro.

Como muchos kirchneristas están haciendo un aprendizaje acelerado tanto en política como encuestas, rescatan un dato obvio: los números que están leyendo de las contratadas o enemigas no incorporan lecturas de los sectores de mayor pobreza en la provincia de Buenos Aires, allí donde el duhaldismo es más fuerte, por lo que descreen de los guarismos que conocen. Igual arriesgan un número: «El Presidente va a salir airoso de la elección en general con no menos de 40% de los votos».

Más preocupante es el análisis futuro del duhaldismo. El ex presidente cuenta hoy con un bloque bonaerense de 34 diputados y pone en juego en estas elecciones 15, ya que otros dos ya no son propios. Suponiendo que con una derrota importante podría renovar sólo entre 7 y 8, el bloque duhaldista puro quedaría conformado por 27 diputados más los independientes del peronismo que no acuerdan con el gobierno, lo que lo llevaría a unos 45 miembros.

Con ese número, y sólo tomando el resultado de la provincia de Buenos Aires, Duhalde retendría el segundo bloque nacional en importancia en el Congreso, detrás del kirchnerismo. Es otro dato que preocupa al oficialismo a la hora de fijar cuál será su estrategia de gobierno en el Congreso después del 10 de diciembre
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• Otra preocupación es el discurso. Aún con algún desfase entre el idioma y el estilo que utiliza Cristina Fernández en sus discursos bonaerenses y la comprensión de los espectadores que la escuchan, le reconocen a la primera dama algunos éxitos como pegarles a Luis Patti y Carlos Menem, gesto que interpretan como un límite con la vieja política. En la Cámara de Diputados parece no haber llegado la intensidad de la pelea bonaerense de la última semana, al punto de que en el bloque peronista el cuarteto kirchnerista de conducción sólo hablaba ayer de cómo se organizará la sesión de mañana para debatir la ley para combatir el trabajo en negro, parte del Plan Antievasión II. En la lista de oradores para defenderla se mezclaran kirchneristas y duhaldistas en inusual armonía.

Pero hay un recelo que creceen la conducción kirchnerista y es el único que ponen fuera del actual panorama de paz: la actuación de Eduardo Camaño. «El es jefe acá, es jefe del duhaldismo y es un jefe importante de la campaña y por eso desentona en la Cámara», dicen.

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