El presidente Fernando de la Rúa está impedido deconvocar a elecciones para vicepresidente, una facultad que sólo tiene elCongreso de la Nación, establecida por la Constitución Nacional, según vocerosde la Casa Rosada. La aclaración del mandato constitucional viene a cuento dela sugerencia que el ex ministro Domingo Cavallo le hizo a De la Rúa para quellame a elecciones a fin de designar a quien ocupe la plaza que dejó libre elex vicepresidente Carlos Alvarez hace un mes.
Según el artículo 75, inciso 21 de la ConstituciónNacional, son las dos cámaras reunidas en Asamblea Legislativa las que puedenconvocar a elecciones para elegir vicepresidente. Además, Cavallo, alsolicitarle a De la Rúa que convoque a elecciones para elegir un reemplazantede «Chacho» Alvarez, también olvidó que el jefe de Estado no puede convocar aelecciones ni siquiera por decreto de necesidad y urgencia. Es que la CartaMagna le prohibe al Presidente de la Nación dictar normas en materia electoral.El constitucionalista Gregorio Badeni reseñó que en este caso el Congreso «yaaceptó la renuncia de Alvarez, pero no convocó a elecciones por eso cuando elpresidente no está en el país se aplica la Ley de Acefalía».
«Esta ley se aplica para casos en los que no haypresidente ni vice, ya sea en forma definitiva o transitoria», precisó Badeni,y explicó que en este caso, de ausencia permanente del vicepresidente, «seaplica la Ley de Acefalía cuando De la Rúa está fuera del país», ciomo de hechose está haciendo en el país.
«Mientras el Presidente está acá no se aplica la Leyde Acefalía. Por eso presiden el Senado (facultad del vicepresidente) elsenador elegido por esa cuerpo legislativo», agregó. Es la tercera vez que seda en Argentina una ausencia permanente de vicepresidente. El primero enrenunciar a ese cargo fue Alejandro Gómez y el segundo fue Eduardo Duhalde.
Gómez, en 1958, durante el gobierno de ArturoFrondizi, inuguró las renuncias vicepresidenciales que luego continuó, bastantemás acá en el tiempo, en 1991, el justicialista Duhalde, quien dejó el cargodurante la primera gestión de gobierno de Carlos Menem.
Tanto Frondizi como Menem continuaron en sus cargossin la compañía del vicepresidente y en ambos casos, en ausencia transitoriadel presidente se aplicó lo previsto para ese caso por la Ley de Acefalía.
José María Guido, quien se desempeñaba como presidenteprovisional del Senado, ocupaba el sillón de Rivadavia cuando Frondizi estabafuera del país y Menem terminó su mandato con su propio hermano Eduardo comoescolta, por entonces jefe provisional de la Cámara alta, el mismo lugar queactualmente ocupa Mario Losada.




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