12 de marzo 2003 - 00:00

Récord de candidatos en Bs. As.: 100 mil

¿Se iban todos, o vienen? En la provincia de Buenos Aires se cumple esto último, con la inflación de candidatos que se registró en la madrugada de ayer, al cerrarse el plazo de inscripción de postulantes a los más de 2.500 cargos que se jugarán en las urnas el 14 de setiembre en todos los niveles del distrito. Como este año debuta la ley de internas obligatorias para todos los partidos -serán el 30 de marzo-, el número de anotados se cuadruplicó (por lo menos cuatro líneas por los 245 partidos entre provinciales y municipales) y es ya récord: 100 mil ciudadanos esperan lograr o conservar empleo en la política.

Récord de candidatos en Bs. As.: 100 mil
Más de 100 mil vecinos de la provincia de Buenos Aires esperan lograr (o conservar) empleo en la política. Es el número de aspirantes que quedaron anotados en la Junta Electoral provincial que funciona en dependencias de la Legislatura de La Plata, y aumenta si se tiene en cuenta que el próximo 14 de setiembre habrá también elección de legisladores nacionales.

Para esa competencia, hubo un cierre también a la medianoche de ayer, pero en las juntas electorales de los partidos del distrito.

El récord de 100 mil candidatos anotados
para todas las categorías resulta de la cantidad de cargos en disputa y de la obligación que rige desde este año: que cada candidato surja de una elección interna compulsiva para todos los partidos. Sólo se salvan de ella los inscriptos con listas únicas, que esta vez -a nivel gobernador-son mayoría.

El cierre para la interna provincial del 30 de marzo motivó un tumulto que aún sigue en las dependencias de la Junta Electoral en La Plata. Las autoridades que debían recibir la documentación fueron sobrepasadas por la cantidad de apoderados que hacían cola en la noche del lunes. Cada uno de ellos representaba no ya a un partido, sino a una línea interna de los 45 partidos oficialmente registrados a nivel provincial y a los 200 partidos oficializados a nivel municipal.

Por cada uno de esos partidos se estima que se anotaron tres o cuatro líneas internas para competir por los cargos que se elegirán el 14 de setiembre, que son gobernador y vice, 23 senadores provinciales con sus respectivos suplentes (15), 46 diputados provinciales (con 20 suplentes), 134 intendentes municipales, 916 concejales (con sus 359 suplentes) y 359 consejeros escolares con el mismo número de suplentes.

Sin la obligación de ir a internas abiertas, años anteriores en la provincia de Buenos Aires se inscribieron en cada elección entre 25 y 30 mil candidatos.

Con el nuevo esquema -interna obligatoria-que debuta este año tras una polémica ley de la Legislatura de Buenos Aires, el cálculo preliminar de las autoridades de la Junta Electoral es que se han anotado los 100 postulantes mencionados.

Con tamaño malón, es difícil que, a pocas horas de cerrada la inscripción, se pueda conocer en detalles quién compite para cuál cargo. En la noche del lunes, el director electoral de la provincia,
Emilio Raffo, ordenó que los apoderados se enfilasen de a dos, hacia el fondo, en la puerta de la Junta electoral.

Cuando sonó la medianoche de ayer, como al cierre del horario bancario, Raffo ordenó que entrasen todos
los apoderados que no habían podido ser atendidos con sus respectivas cajas y carpetas. Agolpados, recibieron todos el certificado de que se habían presentado a tiempo, pero también les dieron un turno para ser atendidos cuando los empleados tengan tiempo.

Los primeros números fueron atendidos en la madrugada de ayer, pero a las 5 los empleados se derramaban rendidos sobre los escritorios ante los centenares de cajas con nombres y certificados de los 100 mil candidatos.

La Junta desconcentró a funcionarios y apoderados que serán atendidos
entre hoy y mañana, jueves 13, que es cuando vence el último turno de atención.

Una vez que se terminen de recibir los miles de planillas de candidatos, los funcionarios de la Junta deberán resolver las infinitas desprolijidades de las presentaciones. Comprensible que aparezcan por el tamaño de la documentación, pero también por la modestia de
muchas agrupaciones que están en estado de informatización asimétrica.

La Junta Electoral, como la AFIP a los contribuyentes, les entregó unos disquetes con un programa de inscripción de candidaturas muy elemental y que podía ser corrido en equipos de vieja generación.
«Hasta en una commodore», graficó Raffo a este diario. Esa simpleza, sin embargo, no evitó miles de errores en el llenado de los formularios electrónicos o que muchas de las fichas tengan errores que deben ser enmendados para ingresar los datos de los 100 mil candidatos en la mezcladora.

La mezcladora es un programa en el cual la Junta ingresará los nombres de los candidatos cruzando todas las listas presentadas. El propósito es cumplir con el artículo 3º de la ley de internas abiertas de la provincia, que prohíbe que una misma persona se presente en dos listas distintas.

Los nombres presentados no son sometidos a ningún otro tipo de examen, ya que la certificación de identidad y habilitación para ser candidato de cada postulante estuvo a cargo de cada partido, donde el cierre que se produjo en cada uno de ellos fue el 3 de marzo pasado.

La Junta tiene hasta el 20 de marzo para terminar ese proceso de la mezcladora y recién entonces podrá a dar a conocer un panorama completo de las candidaturas que se han presentado a los cargos provinciales. Desde esa fecha se gatilla el cronograma electoral que prevé exhibición de listados y padrones antes de las internas abiertas del 30 de marzo.

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