30 de junio 2014 - 12:10

"Recuperar la capacidad de Casa de Moneda perjudicó un montón de intereses"

Katya Daura, durante la presentación oficial del billete de $ 100 de Evita en Casa de Moneda.
Katya Daura, durante la presentación oficial del billete de $ 100 de Evita en Casa de Moneda.
La presidente de la Casa de Moneda, Katya Daura, aseguró que la entidad impresora de billetes no requiere "avales" para solicitar créditos o comprar maquinarias a través de licitaciones y vinculó el caso Ciccone al impulso que se le dio desde el Gobierno nacional a la recuperación de la capacidad productiva de ese organismo. "Estamos perjudicando un montón de intereses (privados) que son los que se están mostraron ahora más que nunca", consideró.

En diálogo con radio Vorterix, la funcionaria dio detalles de los motivos que desembocaron en la estatización de la calcográfica. "Desde 2006 que Casa de Moneda venía planificando realizar una inversión para recuperar su capacidad productiva, esa capacidad productiva que fue diezmada desde 2001, con el gobierno de la Alianza, que luego el expresidentes Eduardo Duhalde termina de diezmar con un decreto. Hasta ese momento Casa de Moneda imprimía billetes, acuñaba monedas y tenía las impresiones de seguridad como exclusividad del Estado nacional. Duhalde le saca esa exclusividad y empieza a competir con los privados, como Bold y Ciccone", explicó.

Daura se refirió a una vieja licitación, que supuestamente habría dejado sin efecto el vicepresidente Amado Boudou, como sospecha el juez Ariel Lijo. "En 2010 se frenó por falta de financiamiento, pero creo que fue por impericia e incapacidad de las autoridades que estaban en ese momento al frente de Casa de Moneda, más allá que tenía unos sobreprecios descomunales. Esa licitación de 2006 era por 70 millones de dólares y llegó a 145 millones de francos suizos (u$s 160 millones)", sostuvo.

Además, la titular de CdM, señaló que esa versión surgió en la causa Ciccone por una declaración del expresidente de Casa Moneda Ariel Rebello, que dijo que no se adquirió el equipamiento porque se necesitaba un aval. "La realidad es que en 2011 empezamos a comprar equipos, y no el 2012 cuando estalló la causa, y hemos compramos por muchísimo menos dinero, sin necesidad de un aval porque es una empresa estatal y no requiere un aval del Ministerio de Economía, se financia con recursos propios. Fuimos como cualquier empresa privada al Banco Nación a pedir un préstamo, evaluó la cartera, la capacidad de pago y nos dio un crédito a cinco años", evaluó.

"Poner en cabeza de la Presidente una decisión (de convocar a privados para salvar a Ciccone), que (en realidad) fue impericia de las autoridades o algún funcionario es poco serio", afirmó al criticar una nota publicada por un matutino.

"En 2010, cuando quiebra Ciccone, llega un oficio del juzgado comercial (Javier Cosentino) haber si queríamos tomar la planta, Casa de Moneda se presenta, hace una oferta y pierde con su competidor Boldt. El juez entendió que la oferta de Boldt era mejor. Pero desde un principio Casa de Moneda quiso tomar control de esa planta porque imprimir especies valoradas y cosas que siempre debió haber impreso Casa de Moneda", enfatizó la funcionaria en el diálogo radial.

"Desconozco por qué el juez (Javier) Cosentino consideró que Boldt era mejor y le da el alquiler de Cicone", advirtió, y se preguntó: "¿Por qué es mejor darle a una empresa que maneja todos los casinos de la provincia de Buenos Aires la impresión de billetes y no a un empresa pública?".

Para Dauda la calcográfica Ciccone "nunca debería haber existido" y resaltó que "fue el gobierno militar les dio las autorización a los Ciccone para poner la planta y empezar a imprimir billetes y especies valoradas". Según dijo, fue a partir de 1976 que "empezó la decadencia y turbulencia (con Casa de Moneda), y entre los Ciccone y los gobiernos".

En otro tramo de la entrevista, reiteró la versión de Lijo de que Boudou haya presionado para hacer caer la licitación. "La figura del aval para que Casa de Moneda se endeude para tomar créditos, no es una figura viable. De hecho tenemos dos créditos con el Banco Nación sin el aval, y no es que nos los dieron después. La licitación fue interrumpida porque había sobreprecios", expresó.

"Lijo tiene todos los expedientes, porque los ha requerido a Casa de Moneda, pero el caso puntual del aval surge de Ariel Rebello, como testigo, que ha ido (a la Justicia). Ariel planteaba eso del aval que no era necesario, Casa de Moneda ya había planteado el proceso de incrementar su capacidad productiva mucho antes", agregó.

La presidente de la entidad estatal aclaró que "dónde, cómo, qué tipo y cuándo se imprimen los billetes es algo que lo resuelve el Banco Central, que no responde al Ministro de Economía. Casa de Moneda se pone de acuerdo, pero no lo decide".

En ese marco, manifestó que en la Argentina no tendría que haber ningún privado imprimiendo billetes. "Ciccone no debería haber existido nunca, y me parece sano que el Estado haya tomado control y posesión de Ciccone, que siempre estuvo rodeada de escándalos, no hay que olvidar el caso IBM-Siemens, DNI, Pasaportes, Lecop y los Patacones", alertó.

"La decisión de la Presidente fue clara: que Casa de Moneda recupere su capacidad productiva, y lo dijo desde el primer momento. Que se haga cargo de sus funciones y atribuciones y frente a eso estamos perjudicando un montón de intereses que son los que se están mostraron ahora más que nunca. Frente a eso vamos a seguir convencidos que estamos haciendo las cosas que corresponden", remarcó.

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