La presidente del INAES(instituto que nuclea a mutuales y cooperativas), Mary Sánchez -al igual que sujefe político, Carlos Chacho Alvarez-anoche dio un portazo y salió delgobierno.
La ex gremialistajustificó su renuncia por sentirse víctima de una presunta operación judicial ypolítica y no poder combatir a las mafias que rodean al negocio de mutuales ycooperativas que mueven unos $ 2.000 millones anuales y ha merecido lapreocupación de los bancos y del Ministerio de Economía. Pero a diferencia delex vicepresidente que intentó convocar multitudes, Sánchez se conformó con unmodesto renunciamiento por televisión en el programa «Día D».
Sorpresivo
La renuncia de Sánchezsorprendió porque durante la mañana había contraatacado al ratificar sudenuncia contra los presidentes de las principales mutuales -Juan CarlosChiape, Adrián Groychenco y Mario Kalkiner-por presuntas estafas y usura contralos jubilados. La presidente del INAES le reiteró al juez federal Jorge Ursoque se investigue a unas 25 organizaciones de las 290 que conforman el sistemaporque existen «serias irregularidades en el sistema de préstamos a losjubilados a través del sistema de códigos de descuentos del ANSeS».
Luego quiso verlo a otrojuez federal: Rodolfo Canicoba Corral que analiza el procesamiento y posibledetención de su hijo Rodrigo Alemán, pero no tuvo éxito bajo los cargos depresenta extorsión. El joven está denunciado por los mutualistas de haberlepedido una supuesta coima de $ 150.000 y una cuota de otros $ 20.000 mensuales.
Después, la dirigentefrepasista mantuvo una reunión con los lugartenientes de Chacho -está en Brasily por eso no atendió a Sánchez aunque su silencio último fue otra de laspreocupaciones de la ex funcionaria-en la Cámara de Diputados: Darío Alessandroy Juan Pablo «Juampi» Cafiero. De allí fue a verlo al jefe de Gabinete,Chrystian Colombo, una oficina donde Sánchez cree que se originaron presuntasoperaciones políticas cuando ese asiento lo ocupaba Rodolfo Terragno.Precisamente por esos despachos influía el ex concejal y actual diputadonacional, Juan Carlos Farizano y el vicepresidente del INAES, Marcelo «Ciego»García -un hombre de Enrique Nosiglia-cuestionó todos y cada uno de sus actos.
Pero tampoco paraTerragno fue camino pavimentado. El ex funcionario debió renunciar a su ex jefede asuntos políticos, Carlos Ulrich, en cuyos despachos se produjeron variasllamadas -según las grabaciones que tendría Canicoba Corral-que comprometen ados punteros del terragnismo: Giamperi y Gurfain. Pero su principal adversariono sólo se encontraba en el radicalismo sino en el seno del Frepaso. JorgeMercado -un hombre que apoyó por afuera a Aníbal Ibarra, también fue llamativoel silencio del jefe de Gobierno de la Ciudad sobre esta crisis-le declaró laguerra desde la Federación de Mutuales que dirige y cobija a los mutualistasque le llevaron al hijo a proceso.




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